¿A qué se le llamó la crisis del cuarzo?

La crisis del cuarzo fue también una revolución en la industria de la alta relojería suiza

Se le llamó crisis del cuarzo, pero también fue una de las grandes revoluciones de industria. Un claro ejemplo de cómo adaptarse o morir ante las innovaciones.

El 25 de diciembre de 1969, después de más de una década de investigación, se dio a conocer el modelo Astron de la marca japonesa Seiko, considerado el primer reloj de mano de cuarzo en el mundo. Aunque solo se lanzaron 100 copias, aquella pieza marcó un gran cambio. Ya no se necesitaban piezas artesanales y miles de segmentos en la maquinaria de un reloj, sino una batería o pila interna para su funcionamiento.

También lee: Qué tipo de empresario quieres ser

Este cambió trajo a la industria relojera distintas mejoras, como mayor precisión, posibilidad de crear pantallas digitales y, lo más importante, costos más bajos. La piezas artesanales con maquinaria mecánica de las grandes casas relojeras empezaron a verse obsoletas por ese paso que dio la modernidad.

La alta relojería suiza no pudo competir

La industria relojera suiza se mantuvo al margen de las maquinarias –o movimientos– de cuarzo. Esto provocó que muchas de las grandes y poderosas marcas entraran en crisis no solo de ventas, sino de innovación. Por su parte, la relojería oriental, en particular las marcas japonesas, supieron adaptarse al cuarzo.

Para finales de la década de los setenta, los relojes mecánicos se hundieron en popularidad. Se estima que de unos 1600 fabricantes que había antes de la llegada del cuarzo a Suiza, solo quedaron 600 en la siguiente década. Parecía que ese sería su fin.

Swatch: la «pequeña» marca que salvó a la alta relojería

El rescate de grandes de la industria como Omega, Patek Phillipe, Breguet o Rolex, fue una marca también suiza, nacida en 1983. Una marca pensada completamente en competir con los relojes de moda del momento, dedicada a hacer relojes accesibles en precio, pero con la calidad conocida de este país. La nombraron Swatch, porque era un reloj menor, un segundo reloj, o bien, un “second watch”.

Reloj swatch

Por su parte, la alta relojería continúo haciendo movimientos mecánicos cada vez más exclusivos. Sabían que no podían competir con los relojes accesibles de cuarzo, entonces se dedicaron a complejizar su trabajo y hacerlo más distintivo y excepcional. Una idea que funcionó y sigue funcionando hasta nuestros días.

Dinero en Imagen.

También puedes leer:

https://www.revistagenteqroo.com/4-reglas-desactualizadas-que-todo-empresario-debe-deshacerse/