Finanzas con sentido humano

Para cualquiera es fácil administrar cuando hay abundancia. Pero en tiempos de crisis y recortes, pocos aceptan el reto y menos son los que logran resolver una situación económica adversa para después conducir a la estabilidad financiera y recuperar empleos. Por eso, cuando Mauricio Góngora Escalante fue nombrado Secretario de Hacienda de Quintana Roo, tenía la certeza de que, bajo el liderazgo del Gobernador Roberto Borge Angulo, fortalecería las finanzas estatales para los ciudadanos. Así, podrían disfrutar los beneficios que trae un buen manejo de los recursos.
La experiencia previa de Mauricio Góngora fue determinante para lograrlo. Durante toda su carrera ha tenido la responsabilidad de las finanzas públicas. Fue director de ingresos, recaudador, tesorero municipal y ahora, Secretario de Hacienda. Este entrenamiento intensivo durante poco más de 15 años lo ha convertido en el mejor para realizar esta labor.
Pero en la administración pública no sólo importan los temas económicos, también es indispensable contar con un profundo sentido humano. Mauricio Góngora lo aprendió de sus padres y de las dificultades que tuvo que enfrentar desde joven. El afecto por las personas y su interés por el bienestar general es evidente en su forma de ser. Por ejemplo, cuando era joven, deseaba ser médico para ayudar más a las personas que lo necesitaran.
Quisiste ser doctor, ¿qué te llevó por ese camino?
Desde que era pequeño quería ser doctor, de hecho, durante mi último año de preparatoria elegí la especialidad en Ciencias Biológicas, porque era lo más cercano a mis planes futuros. Quería ser doctor porque siempre he estado consciente de las necesidades de las personas y quería que mi profesión me ayudara a aliviar su dolor y a devolverles la salud. Con esa idea en mente, al terminar la prepa me inscribí en la Facultad de Medicina. Ya en ese tiempo era una carrera muy demandada, muy difícil entrar.
En el Quintana Roo de ese entonces no había donde estudiar medicina, así que si quería estudiar en otra ciudad, tenía que trabajar para solventar mis gastos, ya que la situación financiera de mis padres no les permitía apoyarme. Tenía mucha ilusión y entusiasmo, así que acomodé los horarios en la Facultad de tal manera que pudiera realizar ambas actividades. Me dediqué a vender ropa al mismo tiempo que me concentraba en mis estudios.
Alrededor del octavo semestre de la carrera se me complicó esta dinámica, empezaban las guardias en el hospital y las prácticas de campo; además me acababa de casar. Tuve que dejar esa carrera y fue allí donde mi vida dio un vuelco hacía la administración pública en Quintana Roo.
Empezaste desde abajo en la Administración Pública…
Como tenía yo un vínculo estrecho con la gente de Boca Paila, en donde mis padres administraban el Campo de Pesca, cuando aún no se daba un desarrollo ni pensábamos que algún día aquí sería la Riviera Maya, conocía bien esta área de Quintana Roo y a sus habitantes, esa fue una de las razones por las que me invitaron a ser Director de Ingresos en la zona que hoy conforman los municipios de Solidaridad y Tulum. Gracias a ese trabajo, estuve muy apegado al proceso de creación del municipio de Solidaridad. Puedo decir que prácticamente lo vi nacer.
Aunque en ese año -1993- aún era muy joven para ser un protagonista en el estado, anhelaba como muchos otros habitantes de ese entonces la creación del municipio y estaba plenamente convencido de que esta región estaba llamada a ser la capital del mundo turístico.
Háblanos un poco de tu trabajo actual como Secretario, ¿cuál es el panorama de las finanzas en el estado?
Logramos un presupuesto sin precedentes para este año 2013. El Gobernador del Estado y un servidor, en pre cabildeo explicamos a detalle los grandes proyectos de infraestructura y obras para nuestra entidad. Lo más importante es que los recursos que obtuvimos se destinarán principalmente a desarrollo social, infraestructura carretera y a fortalecer la promoción turística del estado.
Las mejoras en nuestra economía también son producto de la participación de los ciudadanos, pues logramos incrementar la recaudación de recursos propios gracias al compromiso de los quintanarroenses. Para hacer un buen uso de ellos, tenemos una excelente programación del gasto y disciplina presupuestal con lineamientos de austeridad muy firmes, por eso las finanzas públicas de Quintana Roo se fortalecieron, hay crecimiento en el Estado y se recuperó, en gran parte, el nivel de desempeño económico.
Esto es especialmente difícil durante periodos como los actuales, en donde los gobiernos en todos los países del mundo tienen recursos insuficientes. Además, en Quintana Roo somos un estado primordialmente turístico, rico en oferta de empleo y en recursos, lo que provoca que el crecimiento poblacional sea mayor año con año. Ello a su vez, trae consigo una mayor demanda de  servicios, tanto para los habitantes del estado como para la población flotante.
En Quintana Roo nos visitan anualmente trece millones y medio de turistas, lo que provoca que, en realidad la población total que requiere servicios sea de 15 millones de personas. Todos éstos habitantes utilizan la infraestructura local e impactan en las necesidades que el Estado tiene que cubrir.
Si este dato se tomara en cuenta, seriamos no seríamos de la “entidades más endeudadas” sino de las que mejor se administran; y más importante aún, si este dato se tomara en cuenta, también recibiríamos más participaciones y recursos federales.
La cobertura de las demandas ciudadanas no se puede posponer ni relegar. Hay que responder a la necesidad de nuevos espacios públicos ante una  población en crecimiento, y al mismo tiempo, debemos mantener toda la infraestructura con la que se cuenta en la actualidad. Dicho de otra forma, tenemos que cuidar lo que ya tenemos y, por otro lado, crear la infraestructura y el desarrollo del futuro. Ése es el gran reto por el que trabajamos día a día.
¿Y ahora explícanos, cuál es tu visión de Solidaridad?
Creo que Solidaridad en muy pocos años se ha convertido en un lugar clave para el estado. Su crecimiento exponencial y su ubicación estratégica en la Riviera Maya lo proyectan como un excelente punto de inversión y desarrollo empresarial, no sólo en el país sino en todo el continente.
Estoy convencido de que Solidaridad tiene mucho porvenir, lo mejor está en el futuro. Por eso es importante que nos aseguremos que sus habitantes reciban los beneficios y la calidad de vida que conlleva este éxito. Además, debemos conservar la riqueza que hoy se tiene en materia turística y bellezas naturales, para que la economía y el empleo sigan estables. Hay mucho que podemos hacer. Me he enfrentado también con los problemas y retos que día a día enfrentan los solidarenses y creo firmemente que podemos seguir consolidando nuestro municipio, hacerlo el mejor lugar para los habitantes, los turistas y las próximas generaciones.