Los valores en una relación de pareja

Los valores en la relación de pareja cobran forma a través de los miembros que la componen

 
En este sentido, lo que sabemos es que cuando son similares, es más probable que el proyecto conjunto siga adelante. ¿A qué nos estamos refiriendo al hablar de valores? Los valores hacen referencia a aquellas cualidades o virtudes que caracterizan a una persona, una acción o un objeto que se consideran positivos o de gran importancia por parte de un grupo social.
Dicho de otro modo, los valores serían aquellas cualidades que destacan en cada una de las persona y que, a su vez, las empujan a actuar de una u otra forma debido a que son parte de sus creencias. Además, expresan sus intereses y condicionan sus conductas.
Tanto hombres como mujeres buscan en su pareja a alguien con necesidades semejantes, compatible, con características en común, afín, con el cual sea posible la identificación, con gustos similares. Desde la teoría instrumental de la selección de pareja, lo anterior se debe a que las personas buscamos a alguien que posea valores parecidos a los nuestros.
Remar juntos en la misma dirección, determinar los valores en la relación de pareja, puede asentar las bases para que funcione adecuadamente o para que esta mejore. Las conductas y expectativas que cada individuo tiene, en este caso referentes a la relación de pareja, responden a las creencias y valores sociales transmitidos mediante el proceso de socialización al cual fueron sujetos.
Establecer los valores en la relación de pareja es un objetivo que requiere de un trabajo conjunto. Como hemos dicho al principio, cada pareja es única y por tanto, los valores que la conforman.
Sería bueno establecer una comunicación asertiva y fluida, que genere confianza. La llamada comunicación asertiva es definida como la capacidad de expresarse de una forma directa, honesta y respetuosa.
En todo caso, abrir canales de comunicación entre la pareja vendría a significar que ambas personas asuman el compromiso de compartir lo que corresponde a un vínculo, es decir, desacuerdos, logros, metas en común, necesidades, etc. o bien desarrollar la disposición de aprender a hacerlo.
La buena comunicación se ve reflejada en vínculos sanos, respeto mutuo, afecto, cariño y compañerismo.