Método y motivación correcta para dejar de procrastinar

Simple pero contundente método para dejar de procrastinar

Se ha investigado durante décadas los mejores predictores para determinar el éxito de una persona a largo plazo en la vida; y, según estas conclusiones, procrastinar es uno de los factores que más afectan el desarrollo y la felicidad duradera de las personas. Por este motivo este mètodo puede ayudar a las personas a dejar de procrastinar y ponerse a trabajar para lograr todo aquello que deseen.

Como primer punto, se debe hacer una evaluación situacional (dónde estás, a dónde quieres ir) de la cual se deriva una motivación (para los extrovertidos es tener más amigos, para los cordiales es una relación íntima, para los de alta apertura es la actividad creativa, para los neuróticos, seguridad, etc.). Esta es parte esencial de vencer la procrastinación: establecer una meta clara y valiosa. 

Llegando a este punto, la idea se basa en desarrollar una visión a mediano y largo plazo de lo que quieres para tu vida. Para esto se recomienda escribirlo, ya que al escribir solemos clarificar y ordenar nuestro pensamiento. Peterson mantiene que es importante evitar ser ambiguo y vago en las metas para protegerse y evitar fracasar; si se hace esto, como no se está realmente avanzando a la meta que se desea, en realidad se está fracasando todo el tiempo.

Una vez que se tiene la meta, incluyendo aspectos particulares (cómo te gustaría que fuera tu relación con tu pareja en 5 años, tu salud, tu trabajo, etc.), ésta se descompone en microprocesos. Estos microprocesos se enmarcar dentro de una estructura de recompensas utilizando el sistema de dopamina del cerebro. De esta manera, cada vez que realices una acción en la búsqueda por llegar a la meta, tu cerebro producirá emociones positivas que te harán más fácil el camino

Para ir en dirección de la meta general, es fundamental crear un horario que permita el cumplimiento de microrutinas; el horario no debería ser concebido como una prisión a la cual debes ajustarte sino utilizarlo a tu favor. Al establecer esto negocias contigo mismo la proporción adecuada de recompensa y responsabilidad, como si estuvieras negociando con alguien que te importa y quieres, porque de otra manera no funciona.

7 consejos

  1. Identifica un patrón y crea estrategias. …
  2. Haz meditación y controla tus pensamientos. …
  3. Haz una sola cosa a la vez. …
  4. No te castigues por procrastinar. …
  5. Usa técnicas de gestión del tiempo. …
  6. Haz planes contemplando imprevistos. …
  7. Prioriza lo que tienes que hacer.

Se plantea que hay que hacer un cálculo de lo que vale tu tiempo y pensar, ¿le hubieras pagado a alguien por el tiempo que pasaste procrastinando? E incluso si asumes que tu tiempo casi no vale nada, Peterson observa el hecho de que cuando desperdicias tu tiempo generalmente lo que ocurre es que te sientes mal contigo mismo, no entras en un estado de dicha (el gran mito de nuestra época es pensar que no tener que hacer nada, que no tener responsabilidades es lo que determina el éxito y la felicidad).

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