¿Y si la izquierda nos alcanza? El Futuro Latinoamericano

«Hay nerviosismo en los círculos financieros por la posible llegada de candidatos de izquierda en América Latina, pero, ¿hasta que punto debemos de reaccionar de manera negativa? ¿Cuáles son las verdaderas tendencias y motivos?»
Pareciera que el gran tema regional es el que se refiere a la decena de elecciones a llevarse a cabo a lo largo del presente año. Y es que con las elecciones presidenciales en Chile, Costa Rica, Colombia, Perú, México, Brasil, Ecuador, Nicaragua y Venezuela, así como renovación de congresos y autoridades locales en República Dominicana y El Salvador; el continente vuelve a ser el punto de interés de las principales corredurías que siguen con detalle los posibles escenarios.
Aunque en la mayoría de los casos el análisis que se hace de la región suele ser pesimista, hay otros que coincidimos en que hemos avanzado de manera significativa en el frente democrático y hasta cierto punto en el económico. Tomemos como ejemplo la consolidación de nuestras instituciones y derechos, así como la posibilidad de contar con opciones políticas que en el pasado jamás imaginamos llegar a tener. Es importante tomar en consideración que hasta mediados de los ochenta, la mayoría de nuestros países eran gobernados por regímenes autoritarios que fueron incapaces de llevar a cabo reformas en materia económica y política que agudizaron la histórica pobreza de la región.
Hay un dato adicional que nos sirve como punto de referencia para explicar que fue a principios de los noventa -justamente cuando se llevó a cabo el último golpe de Estado en Haití y cuando en Chile y Uruguay arribaron gobiernos civiles y en México se empezaron a dar los primeros triunfos de la oposición-  cuando se empezaron a dar los cambios.
En este contexto es importante analizar el porque después de adoptar una agenda de reformas económicas comunes, conocidas como «el consenso de Washington»  que incluyó ajustes en materia macroeconómica, liberalización comercial, privatización, entre otros-  los latinoamericanos no hemos visto los resultados que se nos plantearon y por el contrario persisten los altos niveles de pobreza y un bajo crecimiento economico.
¿Será que los gobiernos de centro-derecha quienes llegaron al poder por la vía democrática y de inmediato se dispusieron a implementar políticas de corte neo-liberal fracason en su intento por mejorar las condiciones de vida del continente? ¿Será este el motivo por el que emergen estas nuevas figuras de izquierda que prometen un modelo de desarrollo distinto?
En este sentido, considero que cada país tiene su propia característica y resulta un error comparar por decir el caso de Brasil, con el de México o el de Venezuela o inclusive el caso de Chile. El panorama actual nos presenta una serie de variantes que merecen un análisis detallado. Comencemos por analizar que el hecho de que el líder indígena Evo Morales haya ganado en Bolivia sin lugar a dudas tiene un impacto sobre algunos grupos en la región e inclusive el mundo, dada la concentración de gas en el país. Sin embargo, resulta apresurado hacer conclusiones de cómo habrá de comportarse ya en el poder.
Existe una segunda línea de análisis y es la que tiene que ver con  la presencia mediática que ha adquirido la «trifecta» Castro, Chávez y Evo la cuál sin duda impactará en la manera de cómo habrá de pensar el elector en México y en Perú donde el ex militar Ollanta Humala parece tener todo el apoyo del presidente Venezolano.
Ahora bien, ya vimos los casos de Lula y Tabare Vásquez en Uruguay donde al llegar a la presidencia moderaron la retórica y en los hechos se inclinaron por políticas económicas responsables con un alto contenido social.
Es por ello, que la comparación que han hecho muchos analistas con el caso López Obrador, resulta desde mi particular punto de vista fuera de contexto. México tiene intereses muy distintos y comparar a Lula o a Chávez con López Obrador en cuanto al ejercicio del gobierno es totalmente erróneo.
En síntesis, entendamos primeramente el contexto histórico en el que se han venido dando estos cambios en el continente. Pasemos después a diferenciar a aquellos líderes que entienden la necesidad de integrarse a un mundo globalizado en donde no debiera haber barreras comerciales y políticas económicas y sociales responsables, frente a aquellos líderes que prometen a través de discursos populistas metas inalcanzables. Solo así lograremos ir entendiendo el porqué se siguen dando estos cambios tan drásticos y a su vez estaremos mejores preparados para lo que nos pueda presentar el  futuro.