El comercio electrónico movió 812 mil mdd
BYD. COMERCIO ELECTRONICO. Comprar por Internet con el uso de grandes plataformas como Taobao es de lo más cotidiano en China, pero en años recientes se ha vuelto muy popular el comercio electrónico con transmisiones en vivo o live stream, en el que presentadores, influencers y hasta personajes creados con inteligencia artificial ofrecen en redes sociales comida, ropa, enseres domésticos, aparatos electrónicos, viajes, autos y mucho más.
Con este tipo de comercio, los usuarios encuentran precios más económicos, 15 por ciento menos en comparación con las tiendas físicas, además de que hay una constante interacción entre el vendedor y los cibernautas; los pagos son en línea y si el cliente vive cerca de la zona de venta, el producto puede llegar a su casa el mismo día.
En 2024, el comercio electrónico en vivo alcanzó un mercado de 5.8 billones de yuanes (812 mil millones de dólares), con un crecimiento anual estimado de 18 por ciento, según datos del Instituto de Investigación del Centro Internacional de Comercio Electrónico de este país.
Quienes realizan las transmisiones pueden ser personas independientes, es decir, ellas mismas buscan contratos con empresas para vender sus productos, pero también existen compañías dedicadas a contratar presentadores para ofrecer la mercancía, que puede ser de marca o no, y que se compra a mayoristas.
La plataforma más usada es Douyin –el TikTok chino– con millones de cuentas de streamers, como los famosos Dong Yuhui, ex profesor de inglés y ahora creador de contenido, o Li Jiaqi, actriz y modelo.
En las transmisiones en vivo, estas y otras celebridades –en su mayoría jóvenes–, son carismáticos, algunos estridentes y cómicos, y hay los que se consideran “más intelectuales” y cuentan historias sobre los productos. Si se trata de comida prueban los alimentos, resaltan el sabor y los beneficios. Algunos colocan pantallas a sus espaldas para amplificar el producto o proyectan escenarios llamativos.
Los creadores de contenido también musicalizan sus transmisiones en vivo o aparecen con auxiliares que hacen comentarios, exageran asombro o cualquier otra táctica que permita mantener enganchado al usuario a la transmisión, para que además genere interactividad y confianza, al tiempo que se convenza de comprar el producto.

Pandemia, el detonante de esta modalidad
Óscar es un usuario que prefiere hacer compras por esta vía. Argumentó que si bien en China se acostumbra a regatear, para él “es muy difícil hacerlo”, por lo que prefiere consumir en las transmisiones, donde haya productos similares y baratos.
El comercio electrónico en vivo empezó a despegar con la pandemia de covid en 2019, y en este país actualmente puede haber transmisiones las 24 horas del día, aunque disminuyen durante las madrugadas. Los productos son entregados en todo el país a sus compradores mediante la contratación de terceros que son los repartidores.
En Wuxi, una de las ciudades importantes en desarrollo económico, al este de China, se ubica la empresa Big Carp Culture Technology Development, que cuenta con estudios profesionales de transmisiones en vivo con alta definición y es un referente regional.
En una visita a sus instalaciones, su director, Chen Xiong, explicó que tienen alrededor de 80 presentadores y el año pasado alcanzó ventas por 200 millones de yuanes (28 millones 70 mil dólares), un incremento de entre 10 y 15 por ciento. La comida, dijo, es lo que más se vende y los productos digitales.
Esta compañía, fundada en 2023, cuenta con inteligencia artificial para que sean robots los que realicen las transmisiones. Chen aseguró que con esta tecnología las pequeñas y medias empresas pueden reducir sus costos y aumentar su eficiencia. “No hace falta que empleen a más trabajadores”.
Señaló que sus principales consumidores son “la gente común”, porque en China prácticamente todos tienen un teléfono celular y utilizan para pagar desde servicios hasta el transporte público.
En el segundo trimestre de 2025, la empresa tuvo más de 60 mil pedidos y los productos más demandados fueron un procesador de alimentos, un concentrador de oxígeno y la olla de cocina eléctrica.
BYD (Build Your Dreams), se ha consolidado como uno de los gigantes globales de la movilidad sustentable.
Xi’an. En 1994 una pequeña compañía en Shenzhen comenzó fabricando baterías recargables. Tres décadas después, esa empresa, hoy conocida como BYD (Build Your Dreams), se ha consolidado como uno de los gigantes globales de la movilidad sustentable.
Su salto estratégico llegó en 2003, cuando adquirió una automotriz en Xi’an e ingresó de lleno en la industria de los vehículos. A partir de ahí, la empresa expandió su portafolio hasta convertirse en líder mundial en autos de nueva energía (NEV, por sus siglas en inglés), con más de 13 millones de unidades vendidas a nivel global y 4.27 millones solo en 2024, según cifras oficiales presentadas en sus centros de innovación.
La fuerza de BYD descansa en la innovación tecnológica. En sus salas de exhibición destacan plataformas como la e-Platform 3.0 Evo, diseñada para mejorar seguridad, eficiencia e inteligencia en autos eléctricos; la Blade Battery, reconocida por su seguridad, autonomía, larga vida útil y bajo costo; y la DM-i y DMO, tecnologías híbridas enchufables que ofrecen mejor rendimiento y mayor estabilidad incluso en condiciones extremas.
Estos desarrollos han permitido a BYD diferenciarse en el competitivo mercado mundial, situándose en el puesto 91 del ranking Fortune Global 500.
Más allá de los autos de pasajeros, la compañía ha diversificado su oferta en cuatro áreas estratégicas: electrónica, automóviles, nuevas energías y transporte ferroviario.
Esta visión integral le ha permitido ser referente no solo en el mercado de consumo, sino también en la movilidad urbana y pública.