Deja de ser conformista: es básicamente un estado mental

El conformismo es una de las principales causas de que la gente esté viviendo vidas que no quieren vivir.

Algunas personas a través del conformismo llegan a aceptar cosas que de manera consciente o racional rechazarían en tiempos anteriores., muchas de las decisiones conformistas de las personas van en contra de toda lógica y sentido.
El conformismo es básicamente un estado mental en el cual las personas aceptan las situaciones, personas y condiciones en su vida, porque llegan a creer que es imposible realizar un cambio, una mejora o un progreso.
Muchas veces el conformismo también tiene que ver con el miedo o la inseguridad a perder el lugar social que uno ocupa, a no querer cambiar por encontrarse en un lugar seguro, a no buscar más triunfos o logros porque los que uno posee ya no le alcanzan para llevar una vida más o menos normal.
Es posible que mucha gente esté demasiado influida por el condicionamiento social hasta tal punto que ni siquiera se plantean una mejor forma de vida. Es triste ver como muchísimas personas no saben lo que quieren conseguir en la vida, simplemente viven. Es muy probable que no se paren ni un segundo a pensar, reflexionar, imaginar o crear alternativas a lo que están haciendo con su vida. 
La gente conformista por naturaleza tiende a estar desconectada de sus propios valores, se deja influir por las expectativas de su entorno (padres, amigos o pareja). En vez de dirigir su vida en función de una serie de valores sólidos. Eligen valores temporales tomados de aquellos que les rodean, pudiendo ser muy diferentes a los que realmente se sientan identificados. Pero quizás por no defraudar al entorno, los adoptan y se conforman. Esto es tomar el camino  más  fácil. Que a su vez no les permitirá crecer en la vida.
Los conformistas no van a cambiar su vida a menos que surjan oportunidades especiales, continuarán en el mismo trabajo toda su vida a pesar de que no les llene o no se sientan realizados, mientras sea medianamente satisfactorio o seguro seguirán en el. Si la mayor parte de sus amigos hace algo en concreto, probablemente terminen haciendo lo mismo. Simplemente se pasan la vida siguiendo la corriente de las circunstancias, pero sin tener ningún control. La mayor parte de sus vidas la pasan haciendo las cosas para cumplir, es lo que toca. Tan solo se paran a reflexionar en momentos duros o traumáticos, pero incluso en esos trances apenas harán gran cosa salvo quejarse y lamentarse. Mientras las cosas sean moderadamente aceptables, estarán contentos.
Una persona pasiva o conformista es como un barco a la deriva, son las corrientes las que dirigen su rumbo. Si la corriente es favorable, la persona estará satisfecha. Si la corriente es desfavorable, la persona se amargará, maldecirá y se preocupará porque su control sobre la situación es prácticamente nula. Su estado emocional dependerá básicamente de la dirección del viento. En ese caso nunca llegará a su objetivo, para solucionarlo le bastará con cambiar su destino por otro que le resulte más accesible y se intentará convencer de que es ahí donde quería llegar en primer lugar.
Características de una persona conformista: 
Una persona conformista está llena de ciertas características que por su conformismo salen a flote, por ejemplo: 
• Tienen Falta de una “Felicidad Real” y es una persona aislada de los demás. 
• El conformismo, en la mayoría de las veces, no es otra cosa que temor al fracaso. 
• Es una persona “auto-justificada”, ejemplo: «para que quiero más, si con lo que tengo me alcanza y me sobra» (normalmente no le alcanza y mucho menos le sobra), o de lo contrario dice «yo no soy ambicioso» (la realidad es que le teme a ambicionar o desear algo y no poder alcanzarlo). 
• Un conformista nunca piensa en mejorar, en salir adelante. 
• Por lo general son personas mediocres, es decir personas que comienzan algo y no lo terminan.
El conformismo te impide luchar y realizar algo que deseas.
Situaciones que causaron que me convirtiera en conformista: 
• La Falta de logros. 
• Algún fracaso en cualquier ámbito, ya sea laboral, sentimental o espiritual. Etc.
• La falta de motivación espiritual. Etc.
Deja de ser conformista y empieza a ser una persona proactiva, que no se conforma con las cosas, toma conscientemente decisiones en función de tus objetivos. Busca crear tus propias oportunidades y decide con criterio hacia dónde quieres llevar tu vida. Así, conseguirás dirigir tu “barco” hacia donde decidas. En ocasiones el barco se moverá con la corriente y las cosas serán sencillas, pero a veces tendrás que ir en contra y deberás hacer un esfuerzo extra para corregir tu rumbo. Al final, independientemente de los problemas en la dirección de las corrientes, el barco terminará alcanzando su destino.
No te limites a dejarte llevar, debes ser tú el que decida tu destino. Controla tu vida, sin ser conformista. Las cosas pueden cambiar, pero para que esto suceda, debes actuar en conciencia. Pregúntate hacia dónde estás yendo y si realmente es eso lo que quieres. El destino no está escrito. Tú tienes el control.
Si consideras que lo has intentado y no logras salir adelante, es tiempo que asistas a terapia psicológica, justamente para empezar a cambiar y puedas vivir una vida plena.