Cultura Empresarial

ERA 4.0 La Cuarta revolución industrial

La mayoría de títulos universitarios son en ciencias sociales con oportunidades laborales inciertas, mientras que solamente un 15% de los profesionales tienen formación en áreas estratégicas relacionadas con la ciencia y la tecnología.

¿Cómo puede la digitalización mejorar la administración del conocimiento Knowledge Management y las habilidades profesionales? ¿Cómo está afectando la digitalización a la colaboración entre investigación e innovación?

En la reunión del Foro Económico Mundial (FEM), llevada a cabo en Davos, Suiza en el mes de enero pasado, el tema central fue la denominada Cuarta Revolución Industrial o Industria 4.0. Se asegura que la automatización derivada de las innovaciones tecnológicas de inteligencia artificial, las redes del mundo virtual digital y las nuevas tecnologías permitirán hacer más eficiente la cadena productiva, simular virtualmente la fabricación de un producto, prevenir y reparar averías en remoto y flexibilizar la producción.
Cabe recordar que la Primera Revolución Industrial surgió de la invención de la máquina de vapor y la mecanización del trabajo manual. Posteriormente llegó la producción en cadena, abanderada por Henry Ford. La tercera oleada, más reciente, viene de la mano de los sistemas electrónicos y las tecnologías de la información y se acompaña del fenómeno de la globalización.
En la actualidad, nos encontramos al inicio de una nueva era, denominada  Cuarta Revolución Industrial, o Industria 4.0. Se trata de la era de la digitalización, de la robótica, de la inteligencia artificial y del nuevo enfoque que plantea hacer “Data Analytics” con el diluvio de datos (Big Data) en información útil y valiosa, para hacer modelos descriptivos, predictivos y/o prescriptivos de infinidad de cosas, por ejemplo, la propagación de la influenza, la generación del PIB, las horas y días de más alto consumo y todo aquello que ni siquiera imaginamos, se puede hacer con estas tecnologías disruptivas.
Klaus Schwah, Presidente y fundador del Foro Económico Mundial de Davos, en su   libro “La cuarta revolución industrial” (1)  señala que la creciente digitalización de los procesos industriales, podría constituir un cambio enorme, siendo fundamentalmente diferente, caracterizado por una serie de nuevas tecnologías que están fusionando los mundos físicos, digitales y biológicos, afectando todas las disciplinas, las economías y las industrias, y las ideas, acerca de lo que significa ser humano.
Según un informe (2) la automatización de la Industria 4.0 puede causar importantes pérdidas de empleo y (al menos siete millones de empleo en el mundo en los siguientes 5 años).  Solo podrá compensarse por nuevos empleos hasta un 20% en áreas de computación, ingeniería, arquitectura y matemáticas.
La pregunta no es ¿cuántos trabajos se perderán con la cuarta Revolución Industrial?, sino más bien cuántos trabajos se van a crear. De hecho, lo más pertinente sería preguntarse qué es lo que debe hacerse para aprovechar los nuevos empleos que esta época ofrece pues una de las primeras derivadas de la digitalización de la producción industrial es el impacto en los recursos humanos. Además de requerir de perfiles diferentes de talento, exige otra dinámica, como el trabajo desde casa, otros horarios y otros salarios.FoM-article_595x348
La variante más sobresaliente de esta revolución 4.0 es que ahora las máquinas son más inteligentes y además se comunican entre ellas (internet de las cosas). El mundo biológico se está fusionando con el digital y el mecánico, sin olvidar las posibilidades que promete la computación cuántica.
Inquieta que la mayoría de títulos universitarios sean en ciencias sociales con oportunidades laborales inciertas, mientras que solamente un 15% de los profesionales tienen formación en áreas estratégicas relacionadas con la ciencia y la tecnología.
La pregunta que naturalmente surge es: ¿Cómo va a enfrentar el país la próxima Revolución Industrial en estas condiciones, si existe desinformación, que se traduce en ignorancia? La mayoría de los mexicanos, solamente usamos la tecnología para chatear o buscar aceptación en Facebook, estamos muy atrasados en el uso de TIC en el ámbito profesional y laboral, no usamos la tecnología para informarnos, no hablamos, ni analizamos ni decidimos con datos.
Mandos medios y superiores en las empresas y en gobierno, no pueden seguir usando Blackberry, una tecnología obsoleta en la actualidad.
La educación, muy probablemente, deje de consistir en clases presenciales y en “carreras” para pasar a ser por internet y con módulos de conocimiento en diversas áreas, fomentando la interdisciplinariedad para salir de la especialización que nos venden con posgrados y que nos cierra el enfoque y las ideas. La mayoría de las veces, los grandes especialistas en “nuestra” área, somos los más ignorantes por no haber estudiado otras disciplinas, por no ser capaces de adoptar cambios en nuestra forma de trabajar y por considerar un “gasto” modernizar nuestras tecnologías. Vivimos en esos micromundos llenos de comodidad y totalmente carentes de innovación. Esto es lo que no ha dejado muy atrás como País.
Es urgente que el país se prepare para este cambio disruptivo, la revolución 4.0 es un hecho y llegará a México, aunque los círculos de poder se opongan porque les quitará el “poder”; miremos el caso de Uber, una respuesta a la necesidad de transporte seguro y de calidad, en contra de los intereses de todos los favorecidos con concesiones de transporte público. Vivo en Cancún, y hace poco viajé en transporte público porque se averió mi auto. ¡Me sorprendí! no puede ser que tengamos un transporte tan sucio, incómodo, sin ventilación adecuada en zona tropical, ni que los conductores manejen como acróbatas. ¿Quién debe cuidar que esto no suceda?
¿Quieren saber porque la medida anticontaminante de usar el transporte público no funciona? ¿Saben de quienes son las concesiones de taxis, “combis” y camiones de transporte público? Estas grandes y graves lejanías de nuestra realidad con el mundo que plantea la era 4.0 son lo que nos resta competitividad, pero, sobre todo, si Cancún se pretende como el mejor destino turístico del mundo, no se puede ser tan obtuso con playas artificiales, erosionándose por la falta de duna costera, y con un transporte público del precámbrico.
Digitalización: aspectos positivos
El mayor cambio surgido de la digitalización tendrá lugar en la enseñanza. “El MIT (Massachusetts Institute of Technology) acaba de lanzar un MOOC (curso online masivo abierto) de matemáticas. Todo el mundo puede tomar parte. ¿Para qué necesitamos un departamento de matemáticas si podemos hacer cursos del MIT?”, se pregunta Brettel. (3) “¿Cuántos profesores de matemáticas necesitamos en el mundo aparte de los investigadores? Es probable que esto cambie el modelo de negocio de las universidades”.
Asimismo, es probable que la digitalización cambie la naturaleza de la investigación, permitiendo una mayor colaboración y cambiando los medios con que se publican los resultados. Debemos apoyar la innovación y el intercambio de tecnología que permita una rápida mutación de la energía y la manufactura de las empresas, junto con todos los demás sectores de la economía y la participación del capital humano.
El éxito de la industria 4.0, requiere de gobiernos dispuestos a mostrar liderazgo al establecer objetivos ambiciosos, así como del compromiso de las compañías, las instituciones educativas, los trabajadores, los sindicatos y la sociedad civil para apoyar la transformación. La industria 4.0, exige autoridades 4.0 también.
FUENTES:

  • Klaus Schwah , La Cuarta Revolución Industrial, FEM enero,2016, Edición Digital.
  • Enzo Weber, Instituto del Mercado e Investigación Laboral (IAB), informe 8/2015.
  • Malte Brettel, Profesor de la Universidad RWTH, Aquisgran Alemania, Premio al mejor profesor
  • Lista publicada por la empresa Ipsos MORI, la llamada “Perils of Perception“, que mide la desinformación que existe en un país, PIJAMASURF – 21/Dic(2015.

Juan Antonio Palacios

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