Las mejores frases de Julio Cortázar sobre el amor y la vida

El escritor latinoamericano nació el 26 de agosto de 1914 y dejó a la literatura un legado inolvidable

Julio Cortázar, escritor, traductor e intelectual argentino, cumpliría hoy 104 años. El gran cronopio destacaba por su porte, sus ojos verdes y el cigarro que acompañaba su boca.
Rayuela, una de sus obras más conocidas, fue traducida en 30 idiomas diferentes. Entre sus libros más conocidos destacan: Historia de cronopios y de famas, Bestiario, 62 Modelo para armar, La isla a mediodía y otros relatos, entre otros.
Cortázar es uno de los escritores latinoamericanos más importantes e innovadores de su tiempo.
Estas son sus frases memorables sobre el amor y la vida:
«Nada está perdido si se tiene el valor de proclamar que todo está perdido y hay que empezar de nuevo».
«Como si se pudiese elegir en el amor, como si no fuera un rayo que te parte los huesos».
«Creo que no te quiero, que solamente quiero la imposibilidad tan obvia de quererte como la mano izquierda enamorada de ese guante que vive en la derecha».
«Andábamos sin buscarnos pero sabiendo que andábamos para encontrarnos».

«Sacas una idea de ahí, un sentimiento del otro estante, lo atas con ayuda de las palabras y resulta que te quiero. Total parcial: te quiero. Total general: te amo».

«Probablemente de todos nuestros sentimientos, el único que no es verdaderamente nuestro es la esperanza. La esperanza le pertenece a la vida, es la vida misma defendiéndose».

«Lo que mucha gente llama amar consiste en elegir a una mujer y casarse con ella. La eligen, te lo juro, los he visto. Como si se pudiese elegir en el amor, como si no fuera un rayo que te parte los huesos y te deja estaqueado en la mitad del patio».
«Hay ausencias que representan un verdadero triunfo».
«Siempre fuiste mi espejo, quiero decir que para verme tenía que mirarte».
«A veces no necesitamos a alguien que nos arregle, a veces, sólo necesitamos a alguien que nos quiera, mientras nos arreglamos nosotros mismos».

«Y debo decir que confío plenamente en la casualidad de haberte conocido. Que nunca intentaré olvidarte, y que si lo hiciera, no lo conseguiría. Que me encanta mirarte y que te hago mía con solo verte de lejos. Que adoro tus lunares y tu pecho me parece el paraíso. Que no fuiste el amor de mi vida, ni de mis días, ni de mi momento. Pero que te quise, y que te quiero, aunque estemos destinados a no ser».

«Los libros van siendo el único lugar de la casa donde todavía se puede estar tranquilo».
«Lo que me gusta de tu cuerpo es el sexo. Lo que me gusta de tu sexo es la boca. Lo que me gusta de tu boca es la lengua. Lo que me gusta de tu lengua es la palabra».
Con información de Huffpost