Polar Grit X, análisis: un todoterreno para hacer deporte al aire libre

El Polar Grit X no es un reloj inteligente al uso. De hecho, basta con sacarlo de la caja para darse cuenta de que va por otros derroteros distintos a los del Apple Watch, Samsung Galaxy Watch y compañía

Este reloj no busca enamorar con su diseño ni su interfaz, sino que quiere convertirse en tu compañero de aventuras, en ese amigo muy puesto en deporte que conoce la ruta al pie de la letra, que sabe cuándo debes darle un bocado a la barrita energética y cuándo estás listo para continuar. Por eso no es un reloj para todo el mundo. He aquí su análisis.

Ficha técnica del Polar Grit X

POLAR GRIT X

DIMENSIONES Y PESO

47 x 47 x 13 mm
64 gramos con correa
44 gramos sin correa

PANTALLA

1,2 pulgadas
Resolución 240 x 240
Always On
Gorilla Glass
Capa antihuellas

GEOPOSICIONAMIENTO

GPS
GLONASS
Galileo
QZSS

SENSORES

Polar Precision Prime
Bluetooth LE
Brújula
Compatible con sensores externos

BOTONES

Sí, con grabado

RESISTENCIA AL AGUA

WR100

REQUISITOS

iOS 12 o superior
Android 6 o superior

BATERÍA

346 mAh

PRECIO

429,90 euros

Polar GRIT X – Outdoor multisport watch con GPS con Brújula, Altímetro y Durabilidad de Nivel Militar para Practicar trail running, mountain bike, ciclismo – Batería de Larga Duración

Diseño: pesado parece, ligero es

Polar Grit X 23

Como siempre, empezamos repasando el apartado estético, que a la vista está que se mantiene en la línea del Polar Vantage. La caja es completamente circular y está acabada en acero inoxidable con revestimiento DLC, mientras que la trasera está terminada en composite de calibre 47 reforzado con fibra de vidrio. Está sellada para ofrecer resistencia al agua WR100, por lo que puede valer para nadar, y cumple con lox estándares MIL-STD-810G.

En la parte superior tenemos la pantalla y si bien parece que ocupa todo el frontal, lo cierto es que nada más lejos de la realidad. Alrededor del panel hay un enorme marco con un grabado basado en líneas similar a los relojes analógicos. La pantalla en sí tiene un tamaño de 1,2 pulgadas, es decir, 30 milímetros, pero la caja mide 47 x 47 milímetros. Dicho de otra forma, el frontal se podría haber aprovechado un poquito mejor.

En los laterales tenemos los cinco botones que nos permitirán interactuar con el dispositivo. Es cierto que la pantalla es táctil, pero la respuesta es bastante mejorable y en la práctica ha sido más cómodo usar los botones. De hecho, los botones se sienten realmente bien. No clickean en absoluto, algo que a mí personalmente me gusta, y tienen un relieve muy pronunciado que ayuda a pulsarlos cuando tenemos las manos sudadas o sucias. Dan un pequeño feedback en forma de vibración. Muy sutil, pero muy agradable y útil. Polar ha hecho un trabajo excelente con ellos.

Polar Grit X 3

Pasamos así a hablar de la parte trasera, donde estás la madre del cordero: el sensor Polar Precision Prime. Sobre su precisión y funciones hablaremos más adelante en el apartado del deporte, pero quedémonos con la idea de que mientras lo normal en los relojes inteligentes es encontrar un sensor con dos o cuatro luces LED verdes, el Polar Grit X tiene cuatro electrodos con cinco luces LED rojas, cuatro naranjas y una verde. ¿El motivo? Que las luces rojas y naranjas penetran mejor en la piel y ayudan a tener más precisión en las mediciones.

En cuanto a la correa, a pesar de que puede parecer de hilo trenzado, lo cierto es que es de silicona. El acabado es muy bueno y se siente bien en la muñeca. Hay dos tallas, la S (130-190 mm) y la M/L (145-215 mm), pero en la caja solo está incluida una que en nuestro caso es la M/L, así que es algo a tener en cuenta. Sin embargo, el reloj es compatible con correas estándares de liberación rápida de 22 mm, por lo que se podrá usar cualquier otra correa que haya compatible.

Polar Grit X 20

El cierre es de hebilla clásico y tiene una doble sujeción que permite mantener el exceso de correa bien atado. No hemos tenido ningún problema ni usándolo en el día a día ni haciendo deporte. El reloj se queda fijo, la correa no se suelta y la experiencia es muy positiva. Además, a pesar de que por fuera tiene ese grabado que emula al acabado en hilo trenzado, por dentro es lisa y muy suave, por lo que sin ser la correa más premium del mercado, está bien conseguida.

Polar Grit X 2

Llegados a este punto, es posible pensar que el reloj debe pesar una barbaridad. Salta a la vista que es bastante grande y grueso. Pues nada más lejos de la realidad. El Polar Grit X (correa incluida) pesa solamente 64 gramos, algo que se agradece tanto en el día a día como al hacer deporte. Es cierto que su grosor y tamaño hacen que no pase desapercibido, pero no molesta en absoluto. En muñeca se siente cómodo, ligero y luce realmente bien. El único problema derivado de su grosor está al llevarlo mientras dormimos según la postura, pero dependerá de cada persona.

Su peso es de tan solo 64 gramos, algo que no aparenta a simple vista y que se agradece

En definitiva, si bien no tiene los materiales más premium del mercado, es un reloj bonito, con una marcada estética deportiva y con ciertos elementos que se agradecen, como su reducido peso o el grosor de los botones. Lo único que no nos ha convencido es lo mal aprovechado que está el frontal, ya que tenemos una caja de 47 mm y una pantalla de 30 mm. Por lo demás, es un reloj que sienta bien en muñeca.

Pantalla: qué bien se ve y qué poco luce

Polar Grit X 1

Pasamos así a hablar de la pantalla. Se trata de un panel de 1,2 pulgadas circular que está siempre encendido. No tiene unos colores muy bien conseguidos y no es que sea precisamente llamativa. No es una pantalla como la del Apple Watch, Galaxy Watch Active 2 o Huawei Watch GT 2, en el sentido de que no resulta atractiva a la vista, pero eso no quiere decir que no se vea bien.

De hecho, más bien todo lo contrario. Lo que perdemos en colores y atractivo lo ganamos en visibilidad en cualquier situación del día. Da igual que estemos a plena luz del día durante una mañana cordobesa con 40º a la sombra que dando un paseo nocturno. La pantalla se ve perfectamente cuando está «apagada», porque sí, podemos encenderla para conseguir una retroiluminación de fondo, pero no es en absoluto necesario para ver la información durante una carrera.

Aunque la pantalla no luce como en otros relojes más enfocados al consumo general, se ve realmente bien en cualquier condición

La pantalla, además, tiene una capa antihuellas para evitar que se queden marcadas, y lo cierto es que es de los pocos relojes en los que me he quedado con un buen sabor de boca. No es que no se queden marcadas, porque se quedan, pero no se notan o, mejor dicho, no se aprecian demasiado. Igualmente, yo al menos no he usado tanto la pantalla por un sencillo motivo: la respuesta tiene margen de mejora.

Polar Grit X 4

Como en todo reloj inteligente, podemos desplazarnos por las diferentes pantallas deslizando hacia los lados, abrir las notificaciones deslizando hacia arriba o los ajustes rápidos deslizando hacia abajo. El problema es que la pantalla no siempre detecta demasiado bien los gestos, incluso con las manos limpias, por lo que en la práctica resulta más útil usar los botones. La interfaz está adaptada para que podamos sustituir los toques en pantalla por pulsaciones en los botones, y sí, es algo pensado para usar el reloj con la manos sucias o mojadas, pero viendo cómo responde la pantalla, mejor acostumbrarse a los botones.

En lo referente a la personalización, esta brilla por su ausencia. No hay carátulas como en otros relojes, sino que solamente podemos cambiar entre un diseño digital o analógico, cuestión de gustos. A mí me ha convencido más la carátula digital porque permite conocer la hora en un segundo sin pararte a mirar las manillas, pero como digo, dependerá de cada uno. Igualmente, tiene sentido que no haya amplias capacidades de personalización puesto que no es un reloj pensado para el día a día, sino para hacer deporte, y cuando estás sudando mientras corres no es que importe demasiado la watchface.

Polar Grit X 10

Cabe destacar que la pantalla se puede encender de dos formas: haciendo el gesto de girar la muñeca o pulsando el botón superior izquierdo. El gesto funciona peor de lo que nos habría gustado. Hay veces que haces el gesto y la pantalla ni se inmuta. Si necesitas encenderlas por lo que sea, es más fácil hacerlo pulsando el botón correspondiente.

En resumen, la pantalla de Polar Grit X no va a enamorar con sus colores y su viveza, sino que tiene un objetivo claro: que puedas ver tu rendimiento durante una sesión deportiva de un solo vistazo con independencia de las condiciones de luz, y en ese sentido cumple con creces su cometido. No es la mejor pantalla del mercado, pero sí una muy recomendable para deportistas de alto rendimiento.

Rendimiento: menos inteligente de lo que parece

Polar Grit X 22

Toca abordar el rendimiento del dispositivo como reloj inteligente. Más abajo encontrarás una apartado dedicado al deporte. Como smartwatch el Polar Grit X deja un poco que desear. ¿Recordáis que al principio decíamos que no es un dispositivo para todo el mundo? Pues he aquí uno de los motivos. Como compañero de aventuras deportivas es una gozada, pero como reloj inteligente tiene margen de mejora.

Por un lado, no se le pueden instalar aplicaciones de terceros. Tiene integración con algunos servicios como Komoot, Nike+, Strava o MyFitnessPal, pero no se le pueden instalar apps desde una tienda dedicada como podría ser el caso de los Fitbit Versa, por ejemplo. Tampoco permite controlar la música, algo que es realmente útil durante una carrera. No digo que tenga que tener una app de Spotify como la Fitbit Charge 4, pero no habría estado de más añadirle una función parecida.

Polar Grit X 6

Por otro lado, podemos recibir las notificaciones de las apps en la muñeca, pero no se pueden responder ni en iOS ni en Android. De hecho, no se puede elegir qué notificaciones se envían, sino que las manda todas, y eso es un poco… desesperante, sobre todo al usarlo en Android. Por ejemplo, cuando estamos viendo un vídeo de YouTube y pulsamos en la pantalla dos veces para ir hacia delante o hacia atrás se genera un cambio en el reproductor que hay en la cortina de notificaciones. El Polar Grit X entiende este cambio como una notificación nueva y se pone a vibrar.

AjustesPodemos activar las notificaciones, pero no elegir de qué apps queremos recibirlas.

Asimismo, tiene cierto retardo y entre que nos llega la notificación al móvil y la recibimos en el reloj pueden pasar tranquilamente unos cuantos segundos. Si no consultamos la notificación, el reloj nos la vuelve a mandar al recibir una nueva. Digamos que recibimos un mail y a la hora un WhatsApp. Si no hemos descartado el mail, al recibir el mensaje de WhatsApp el reloj nos enseñará el mail y tendremos que desplazarnos hacia abajo para ver el mensaje.

En cuanto a las llamadas, podemos recibirlas y rechazarlas o cogerlas. Si las rechazamos, se colgarán y ya, pero si las aceptamos se cogerán directamente en el móvil, así que tendremos que sacarlo del bolsillo o, si tenemos los auriculares puestos, hablar desde ellos. Sobra decir que el Polar Grit X no tiene eSIM ni nada por el estilo, por lo que es totalmente dependiente del móvil para estas cosas.

La gestión de las notificaciones tiene bastante margen de mejora

Sin embargo, no lo es para la configuración. El reloj se puede sincronizar con la app Polar Flow (Android, iOS) para consultar desde ella todas las métricas, pero se puede usar sin problema sin necesidad de smartphone. No vamos a tener notificaciones y llamadas, evidentemente, pero podemos hacer ejercicio, activar o desactivar todas las funciones, etc., directamente desde el propio reloj.

SueñoEl análisis del sueño es muy detallado.

Otra de las funciones interesantes del Polar Grit X es el análisis del sueño. Si lo llevamos mientras dormimos, el reloj analizará nuestras fases del sueño y nos mostrará en la app el tiempo que hemos dormido, cuánto hemos pasado en cada una de estas fases, la continuidad y las veces que nos hemos despertado. Nos dará una puntuación y, además, nos preguntará qué tal consideramos que hemos dormido. Sobre su precisión es difícil hablar porque es difícil hacer un análisis mientras dormimos, pero por las sensaciones globales al despertarme, diría que es más que correcta.

Nightly RechargeNightly Recharge.

Pero además de analizar el sueño, el dispositivo nos ofrece una función llamada «Nightly Recharge«. ¿Para qué sirve? Digamos que corremos una maratón. Al hacerlo, estamos poniendo nuestro cuerpo al máximo y necesitaremos descansar antes de volver a hacer ejercicio. Pues el reloj analiza cuánto hemos descansado y nos muestra si, según nuestra forma física, estamos listos o no para hacerlo. Que le hagas caso al reloj o no es cosa tuya, evidentemente.

Hacer ejercicio con el Polar Grit X

Polar Grit X 5

Toca ponerse a sudar, así que hablemos de hacer ejercicio con el Polar Grit X. Hay varias opciones para hacer deporte, pero en su inmensa mayoría son al aire libre, como senderismo, caminata o salir a correr. También hay un modo multideporte, de esquí, de natación y dos modos «generales», que son «Otro outdoor» y «Otro indoor». Si no encontramos un modo que refleje lo que vamos a hacer, esos dos serán los que tendremos que usar.

Dicho esto, vamos a poner una caminata de ejemplo. Antes de empezar podemos configurar algunos parámetros, como la ruta a seguir, el ritmo que tenemos como objetivo o un cronómetro de vueltas. Yo, por ejemplo, lo tengo configurado para que me avise cada vez que completo un kilómetro. Cuando empezamos la caminata, la sesión comenzará a grabarse para mostrarse posteriormente en la aplicación.

Durante la sesión, el reloj nos muestra las pulsaciones en tiempo real, la distancia recorrida, el ritmo y el tiempo total. En la pantalla inferior accederemos a la inclinación, que nos muestra el desnivel que hemos superado durante la sesión y, más abajo, a las pulsaciones máximas, mínimas y media. Es una información suficiente para tener un conocimiento de la sesión, pero como puedes ver más abajo, en la app (o en la versión web de Polar Flow) hay muchos más datos.

EntrenamientoResumen de un entrenamiento ligero en la app Polar Flow.

El sensor de ritmo cardíaco, el Polar Precision Prime, es realmente preciso y registra nuestro pulso en tiempo real, captando bien las variaciones conforme avanza la sesión. Eso es posible gracias a los diez LEDs de diferentes colores que hay en la parte inferior. Los colores rojos y naranjas penetran mejor en la piel, por lo que permiten al dispositivo obtener unas métricas más precisas. Es un sensor muy preciso, algo que seguramente aprecien los más sibaritas del deporte.

PrincipalDesde la pantalla principal podremos acceder a un resumen de nuestras sesiones de ejercicio.

Dicho lo cual, toca hablar de las funciones especializadas. La primera es «Alimentación», que sirve para que el reloj nos recuerde que tenemos que tomar hidratos de carbono o beber agua. Se puede configurar hasta un nivel absurdo, por ejemplo, que nos avise pasado X tiempo, cuando hayamos llegado a X zona de frecuencia cardíaca y que tomemos X gramos de hidratos. También se puede establecer un recordatorio manual para que nos avise cada X tiempo, tanto para el agua como para los hidratos.

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Otra función es «Hill Splitter», que será interesante para los que hagan montañismo. Hill Splitter detecta las subidas y bajadas durante una sesión y desglosa nuestro rendimiento por tramos. De esa forma, se puede saber a simple cómo ha variado nuestro pulso y ritmo en función de la inclinación de la ruta. Esta se mide el acelerómetro que incluye el dispositivo.

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La última es la integración con Komoot. Es una plataforma para aventureros desde la que se puede acceder a rutas de todo tipo. Es interesante porque nos muestra un línea con la ruta que debemos seguir y la distancia hasta el próximo giro. El problema está en que las opciones dependerán mucho de nuestra zona. Además, la cuenta gratis de Komoot permite desbloquear una sola región y habrá que pasar por caja para desbloquear más.

Son funciones muy interesantes, sin duda, pero muy de nicho. Están pensadas para deportistas más especializados o profesionales si lo queremos llamar así, por lo que un usuario medio no las va a aprovechar en exceso. Por eso decíamos antes que no es un reloj para todo el mundo, sino para deportistas avanzados. Eso explica su precio, por otro lado. A nivel deportista amateur, los dos datos que más nos pueden interesan son que tanto el GPS como el sensor de ritmo cardíaco son muy precisos.

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Finalmente, es interesante hablar de los ejercicios predeterminados o Fitspark. El Polar Grit X tiene una serie de entrenamientos para todo tipo de usuarios que, si bien no son personalizados, buscan que movamos el esqueleto. Podemos elegir, por ejemplo, una sesión de cardio de 30 minutos, movilidad dinámica de 23 minutos o movilidad estática de 23 minutos. Cada modalidad tiene una serie de ejercicios con iconos animados que nos indican cómo hacerlos. Muy útil para los que no sepan cómo empezar o no tengan una rutina.

En lo referente a ergonomía, es cómodo hacer deporte con él porque no pesa nada. Se siente bien y no molesta en absoluto. Lo que sí recomiendo es desactivar las notificaciones antes de empezar a hacer ejercicio, por eso de poder concentrarse en superar nuestras marcas y no estar pendientes de todo lo que pasa en el smartphone. Cuestión de gustos.

Autonomía: se nota el GPS

Polar Grit X 27

En el interior del Polar Grit X tenemos 346 mAh de batería, una cifra que no está mal en el sector de los smartwatches. Su autonomía dependerá de cómo usemos el reloj y la cantidad de ejercicio que hagamos al cabo del día. Si no eres una persona particularmente activa (en cuyo caso hay mejores alternativas a este reloj), la batería puede aguantar unos diez días. En mi caso, saliendo a pasear todos los días, alguna carrera y llevándolo siempre enlazado al móvil, la batería me ha durado entre seis y siete días.

Con uso moderado, la batería aguanta entre seis y siete días, bastante menos si explotamos el GPS al máximo

Ahora bien, cuidado con las sesiones largas de ejercicio. El GPS consume mucha batería y es algo que se nota. Para que nos hagamos una idea, Polar afirma que con el GPS activado la batería aguanta 40 horas. No he tenido ocasión y tampoco soy Hércules como para correr 40 horas seguidas, pero la batería se agota más rápido cuando hacemos un entrenamiento porque está refrescando el GPS una vez por segundo.

¿Punto positivo? Se carga realmente rápido, en alrededor de una hora. Para ello, hay que colocar el reloj sobre su propia base en una posición concreta. Hay una muesca en la parte inferior del reloj que debe coincidir con la de la base. No es la forma más cómoda porque no puedes soltarlo sobre la base y ya, pero es algo a tener en cuenta.

Polar Grit X, la opinión de Xataka

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El Polar Grit X es un smartwatch para deportistas muy deportistas. Tiene un amplio abanico de funciones y métricas que solo los usuarios más avanzados sabrán aprovechar para mejorar su rendimiento, pero que para un usuario medio o deportista casual pueden resultar superfluas. Una de las más claras es «Alimentación». Es un reloj de nicho y cuyo precio quizá sea más elevado de la cuenta para los más amateurs, entre los cuales me incluyo.

Es cómodo de llevar, ligero, bonito y con una estética eminentemente deportiva. No es precisamente disimulado, pero tampoco es algo que importe demasiado cuando estás haciendo senderismo. La pantalla, si bien no luce igual de bien que otros dispositivos en su rango de precio más enfocados al consumo general, digamos el Apple Watch, se ve realmente bien a plena luz del día. Cumple su objetivo con creces. Hay margen de mejora en la respuesta, pero los botones funcionan tan bien que acaba siendo innecesario tocar la pantalla.

El Polar Grit X no es un smartwatch para todos los usuarios, sino para los deportistas más avanzados

El rendimiento es correcto y la autonomía suficiente. No es tan alta como otros relojes muchos más baratos, véase el Huawei Watch GT 2e, pero es cierto que la precisión del GPS es mucho más alta y que la precisión del ritmo cardíaco brilla por sí misma. De hecho, me atreverá a decir que su elevado precio se justifica con la sensórica y funciones deportivas, que poco o nada tiene que ver con otros relojes inteligentes convencionales.

Y hablando de precio, el Polar Grit X vale 429,90 euros. Si buscas un reloj inteligente al uso, lo que comúnmente se conoce como smartwatch, hay mejores opciones más baratas y con más funciones para el día a día. Si eres un deportista avanzado que busca tenerlo todo bajo control, entonces quizá sí merezca la pena.

Polar GRIT X – Outdoor multisport watch con GPS con Brújula, Altímetro y Durabilidad de Nivel Militar para Practicar trail running, mountain bike, ciclismo – Batería de Larga Duración

Este producto ha sido cedido para la prueba por parte de Polar. Puedes consultar nuestra política de relaciones con empresas.

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Huawei Watch GT 2, análisis: Huawei tiene mucho que decir en el mundo de los smartwatches con esta autonomía

El debate que plantea en qué medida la ausencia del ecosistema de servicios y aplicaciones de Google debilita a dos smartphones con un hardware tan atractivo como el de los Mate 30 y 30 Pro está encima de la mesa. El conflicto que sostienen las administraciones estadounidense y china, y que tanto está afectando a Huawei, ha provocado que todos nos fijemos en estos dos teléfonos móviles, pero no son los únicos productos interesantes que ha presentado recientemente esta marca china.

Y es que el smartwatch al que dedicamos este análisis incorpora novedades jugosas que también parecen querer reclamar su dosis de protagonismo. Como veremos a lo largo de este artículo, el nuevo Watch GT 2 apuesta por la misma estrategia que otros relojes inteligentes de esta marca que también hemos analizado en profundidad, como el Watch GT original o el Watch GT Active. Pero también consigue refinar una fórmula que, si bien no encaja en todos los escenarios de uso posibles, aspira a resolver de una forma eficaz las necesidades de los usuarios que van a utilizarlo, sobre todo, para practicar deporte.

Huawei Watch GT 2: especificaciones técnicas

Antes de que entremos en detalles es interesante que sepamos que este reloj inteligente está disponible con dos esferas de diferente tamaño: 46 y 42 mm de diámetro. El que nosotros hemos tenido la oportunidad de analizar es el más grande, y, según Huawei, se adapta a muñecas con un contorno que oscila entre 14 y 21 cm. Lo hemos recibido con la correa en cuero marrón instalada, pero, como veremos más adelante, también incorpora una segunda correa de caucho que encaja mejor que la de piel en un escenario de uso eminentemente deportivo.

La principal novedad que incorpora este smartwatch en su interior es su microprocesador Kirin A1, un chip de bajo consumo que también podemos encontrar dentro de los nuevos auriculares FreeBuds 3 de Huawei

La novedad más interesante que podemos descubrir en su interior si oteamos sus especificaciones es su microprocesador Kirin A1, que es el mismo chip que monta Huawei en sus nuevos auriculares con cancelación activa del ruido FreeBuds 3. Este SoC es diferente al chip ARM Cortex M4 con dos MPU (una de ellas de bajo consumo) que podemos encontrar en el Watch GT original y el Watch GT Active, lo que a priori podría tener un impacto perceptible tanto en su potencia como en su consumo. Más adelante indagaremos en estos dos frentes.

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Desafortunadamente, Huawei apenas ha desvelado un puñado de características de este chip, pero sabemos que incorpora un modo de ahorro de energía que pretende maximizar la autonomía de los dispositivos en los que reside. Esta característica nos permite intuir que probablemente, al igual que el SoC de las anteriores versiones de este smartwatch, incorpora dos unidades de proceso diferenciadas. De ser así una de ellas se encargaría de ejecutar los procesos básicos del sistema operativo y consumiría muy poco, y la otra entraría «en acción» únicamente cuando es necesario contar con un rendimiento más alto, como al iniciar alguna de las apps preinstaladas en el reloj.

Por otro lado, la pantalla es esencialmente la misma con la que cuentan los últimos smartwatches de esta marca. Recurre a un panel AMOLED táctil de 1,39 pulgadas y con una resolución de 454 x 454 puntos con una capacidad de entrega de brillo suficiente para rendir bien en exteriores con abundante luz ambiental, aunque su rendimiento se resiente un poco cuando la luz incide directamente sobre la pantalla. Y en lo que se refiere a su dotación de sensores, nada que objetar; incorpora todos los que podemos exigir a un dispositivo de este tipo (acelerómetro, giroscopio, magnetómetro, sensor óptico para medición del ritmo cardíaco, medición de luz ambiental y barómetro). Tenéis todas sus especificaciones en la siguiente tabla.

HUAWEI WATCH GT 2 Características
PANTALLA AMOLED táctil de 1,39 pulgadas (454 x 454 puntos)
MICROPROCESADOR Huawei Kirin A1
CONECTIVIDAD INALÁMBRICA Bluetooth: BT5.1, BLE/BR/EDR
SISTEMA OPERATIVO Lite OS
GEOPOSICIONAMIENTO Sí, mediante GPS, GLONASS y Galileo
SENSORES Acelerómetro, giroscopio, magnetómetro, sensor óptico para medición del ritmo cardiaco, medición de luz ambiental y barómetro
BOTONES Encendido y función
RESISTENCIA AL AGUA Hasta 5 atmósferas
REQUISITOS Smartphones con Android 4.4 o superior, o iOS 9.0 o posterior
BATERÍA 455 mAh
PUERTO DE CARGA Base magnética de carga
ESFERA 46 milímetros (45,9 x 45,9 x 10,7 mm)
COLORES DE LA CORREA Gris, naranja, cuero marrón y negro
RANGO DE COBERTURA DE MUÑECA De 14 a 21 cm
PESO 41 g (sin la correa)
PRECIO 239 euros

Huawei Watch GT 2 Sport – Smartwatch con Caja de 46 mm, 2 Semanas de Uso, Pantalla Táctil AMOLED de 1.39″, GPS, 15 Modos Deportivos, Pantalla 3D de Cristal, con Llamada Bluetooth, Color Negro

Caja rediseñada y doble correa para hacerlo aún más versátil

Las novedades que ha introducido Huawei en este Watch GT 2 no residen solo en el interior del reloj. Los últimos modelos lanzados por la marca china han apostado por una esfera cercada por un bisel bastante pronunciado muy similar al que utilizan muchos relojes de pulsera convencionales. Sin embargo, el modelo que estamos revisando carece de bisel. En su lugar el borde del vidrio ha sido rebajado sutilmente hasta quedar encastrado en la caja metálica del reloj, lo que le da un estilo más moderno que el de anteriores revisiones de la familia Watch GT.

Aunque, lógicamente, todo lo que se refiere a la estética va en gustos, en mi opinión este cambio le sienta bien porque ha permitido a Huawei renovar un apartado estético que empezaba a quedarse algo estancado. Además, en combinación con la correa de cuero marrón con la que lo hemos recibido este reloj encaja estupendamente en el día a día de cualquier usuario que no quiera utilizarlo únicamente para llevar a cabo actividades deportivas, un escenario de uso en el que, como veremos más adelante, este smartwatch se siente como «pez en el agua».

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En las imágenes de detalle que ilustran este artículo podéis intuir que la construcción de este reloj inteligente es de primera división. El mecanizado de la caja metálica es impecable, de hecho es equiparable al de los relojes inteligentes de precio superior que están comercializando actualmente marcas como Apple o Samsung. El tallado del vidrio que protege la pantalla AMOLED también está muy cuidado, algo especialmente meritorio si tenemos en cuenta que la ausencia del tradicional bisel metálico podría dejar al descubierto cualquier mínima imperfección en el rebaje del vidrio. Así que en lo que se refiere al acabado no tengo nada que objetar a este Watch GT 2.

Huawei nos entrega junto al Watch GT 2 con correa de piel o metal una segunda unidad de caucho

En cualquier caso, lo que más me sorprendió cuando desprecinté este dispositivo y lo saqué de su caja no fue su renovado diseño; semioculta entre la base de carga magnética y el manual de usuario había una segunda correa. Pero no se trataba de una unidad de cuero como la que ya incorporaba el reloj, sino de una correa de caucho de color negro que no se degrada por la acción del agua o el sudor, lo que la hace mucho más interesante para hacer deporte con ella que la de piel. Indagando un poco descubrí que Huawei regala esta segunda correa a aquellos usuarios que compran un Watch GT 2 equipado con una correa de cuero o metal. Sin duda es una gran idea si valoramos la evidente vocación deportiva de este smartwatch.

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Un Watch GT de «pura cepa» con una marcada vocación deportiva

Al igual que sus predecesores, este reloj inteligente tiene un carácter muy marcado. Su diseño relativamente tradicional parece invitarnos a pensar que es una solución pensada para acompañarnos en nuestro día a día. Y sí, podemos llevarlo puesto todo el día al trabajo, la universidad o donde queramos sin que parezca un accesorio pensado para hacer deporte. Sin embargo, su vocación es marcadamente deportiva. La mayor parte de las funciones a las que accedemos cuando presionamos el botón superior de la caja están pensadas para ayudarnos a sacar más partido a nuestra actividad deportiva.

Su diseño es estilizado y serio, pero este smartwatch tiene una marcada vocación deportiva

Tenemos registros de ejercicio, estado del ejercicio, frecuencia cardíaca, registros de actividad, ejercicios de respiración, medición del estrés, etc. Y el botón inferior adosado al lateral derecho de la caja del reloj nos permite acceder a multitud de programas de entrenamiento: correr con guía, correr al aire libre, caminar al aire libre, usar una bicicleta fija, nadar en interiores, senderismo, etc. He comparado los programas de entrenamiento que incorpora este Watch GT 2 con los del Watch GT Active, que hasta ahora era el último modelo lanzado por Huawei, y el reloj que estamos analizando tiene una mayor variedad de planes.

Aunque practico deporte con frecuencia no soy ni mucho menos un experto en esta área, así que, al igual que cuando probé los anteriores dispositivos de la familia Watch GT, pedí a un familiar que tiene formación específica en actividades físicas y deportivas que lo probase. Y, de nuevo, después de utilizarlo de forma intensa durante varios días, pronunció las mismas palabras a las que recurrió cuando le pedí que valorase los programas de entrenamiento del modelo Watch GT Active: «utiliza ejercicios genéricos, pero sus rutinas están bien planteadas y son más que suficientes para que cualquier persona pueda mantenerse en forma y combatir la sedentariedad».

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Lite OS, que es el sistema operativo instalado por Huawei en sus smartwatches, es ligero, lo que repercute tanto en la autonomía del reloj como en la agilidad con que el SoC es capaz de moverlo. Los chips que utilizan los modelos Watch GT original y Watch GT Active eran capaces de ejecutar con suficiencia esta plataforma, pero el SoC Kirin A1 de este Watch GT 2 es aún más eficaz. Y es que consigue mover la interfaz e iniciar las aplicaciones con más agilidad que el «antiguo» chip ARM Cortex M4 del Watch GT y el Watch GT Active. La mejora no es abrumadora, pero cuando comparas estos dispositivos frente a frente, se nota. Y durante un uso continuado este ligeramente mayor rendimiento se agradece.

Después de este inciso, y antes de dejar atrás las prestaciones en materia deportiva de este reloj inteligente, me parece importante recalcar lo completos que son los informes que genera la app Salud que necesitamos instalar en nuestro smartphone para poder utilizar este smartwatch. Esta aplicación está disponible tanto para Android como iOS. Además de incluir parámetros esenciales como son nuestra frecuencia cardíaca máxima y promedio, las calorías que hemos quemado o nuestro ritmo promedio, recoge las variaciones de altitud a las que nos ha sometido nuestro entrenamiento, la amplitud de nuestra zancada, el efecto del ejercicio aeróbico o el tiempo de recuperación que debemos respetar antes de afrontar el siguiente entrenamiento, entre otras opciones. Estos datos no debemos tomarlos como medidas infalibles que no admiten discusión, pero cuando menos resultan útiles para valorar si estamos progresando en nuestra actividad deportiva.

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Una de las características más interesantes de esta propuesta es, dada su vocación deportiva, su sensor de medición de la frecuencia cardíaca. Este componente es idéntico al que incorporan los modelos Watch GT original y Watch GT Active, por lo que se apoya en dos emisores LED y otros dos sensores de lectura que, según Huawei, consiguen leer nuestro pulso con precisión. Para comprobarlo decidí comparar la lectura de este sensor con la efectuada por un monitor de presión arterial electrónico de la marca OMRON.

Su sensor de medición de la frecuencia cardíaca incorpora dos emisores LED y otros dos sensores de lectura que consiguen identificar nuestro pulso con bastante precisión

Aunque no es un dispositivo profesional de lectura de la frecuencia cardíaca a este tensiómetro se le presupone una precisión más alta que la que nos ofrecen, por ejemplo, las bandas para el pecho o los pulsómetros de muñeca, por lo que nos sirve para calibrar el rendimiento del sensor del Watch GT 2. Y al igual que el Watch GT original y el Watch GT Active salió bien parado de esta prueba. Una vez más entre el 80 y el 85% del tiempo las lecturas efectuadas por el tensiómetro y el reloj estaban alineadas, y durante el 15 al 20% restante la diferencia oscilaba en el rango de 3 a 6 pulsaciones, que es una variación asumible que deja al Watch GT 2 en buen lugar.

Una característica que permite al reloj que estamos probando aventajar a sus predecesores es la capacidad de transferir nuestra música favorita a sus 2 GB de almacenamiento interno para escucharla mientras estamos entrenando sin necesidad de llevar encima nuestro smartphone. Eso sí, para poder hacerlo necesitamos tener instalada la app Music que viene preinstalada en los teléfonos móviles de Huawei y Honor. El reloj incorpora un altavoz bastante potente, pero si lo preferimos puede enlazarse con unos auriculares FreeBuds 3 de la misma marca mediante un enlace Bluetooth.

Este smartwatch nos permite almacenar nuestra propia música en él para escucharla mientras entrenamos

Otra prestación interesante del Watch GT 2 con la que no cuentan los otros modelos de la familia Watch GT es la posibilidad de hacer y recibir llamadas, lo que demuestra que Huawei se ha esforzado para pulir uno de los puntos débiles de esta familia de smartwatches. Como acabamos de ver el margen de interacción entre este reloj y nuestro teléfono móvil ha mejorado, pero en lo que se refiere a la gestión de las notificaciones sigue sin estar a la altura de algunos de los relojes inteligentes con los que compite. Recibiremos las notificaciones de las apps que previamente hayamos habilitado, pero no podemos hacer nada más. Por ejemplo, no podemos responder los mensajes de WhatsApp o Telegram.

Además, al no incorporar Wear OS no podemos acceder a la tienda de aplicaciones de Google, lo que nos obliga a conformarnos con las apps que vienen preinstaladas. Y esta limitación acota claramente su funcionalidad. En este terreno es evidente que Huawei aún tiene trabajo por delante si quiere que sus relojes inteligentes de la familia Watch GT miren de tú a tú no solo a algunos de sus competidores, sino también a otros modelos de la propia marca china, como el Watch 2, que incorpora conectividad WiFi y NFC, con todo lo que esto conlleva.

Una autonomía a la que resulta difícil resistirse

Por fin llegamos a una de las secciones en las que tradicionalmente los relojes de la familia Watch GT se han mostrado intratables. Y este Watch GT 2 no es una excepción. Su autonomía durante mis pruebas en condiciones reales de uso alcanzó los diez días. Sin apagarlo por la noche, con la monitorización de la frecuencia cardíaca siempre activada y saliendo a correr entre 45 minutos y una hora tres veces a la semana. En estas condiciones esos diez días de autonomía permiten a este smartwatch aventajar con claridad a la mayor parte de sus competidores.

Como es lógico las personas que lleven a cabo una actividad física más intensa que la mía, escuchen música con más frecuencia o utilicen el reloj para monitorizar su sueño, recortarán su autonomía, pero dudo mucho que en el escenario más exigente posible se reduzca por debajo de los siete días. Y en estas condiciones sigue siendo una marca fantástica. Otro dato interesante es que la carga de la batería de 0 al 100% requiere una hora aproximadamente, una marca que tampoco está nada mal. Eso sí, al igual que cualquier otro dispositivo equipado con una batería de iones de litio, es recomendable mantener en la medida de lo posible el nivel de carga entre el 20 y el 80%. De esta forma prolongaremos la vida útil de la batería, y, por tanto, también la del smartwatch.

Watchgt2autonomia

Huawei Watch GT 2: la opinión y nota de Xataka

Este no es un smartwatch para todo el mundo. No lo eran los anteriores modelos de la familia Watch GT que hemos analizado, y este Watch GT 2 tampoco lo es. Es evidente que Huawei se ha esmerado al introducir en él nuevas funcionalidades, como la posibilidad de escuchar música directamente desde el reloj o de realizar y responder llamadas, pero sigue sin igualar la capacidad de interacción y la polivalencia que nos proponen otros relojes inteligentes que también tienen una marcada vocación deportiva, como, por ejemplo, el Galaxy Watch Active de Samsung.

Este smartwatch tiene carencias, pero sus bazas son lo suficientemente sólidas para inclinar la balanza a su favor

La imposibilidad de acceder a una tienda de aplicaciones que nos permita instalar nuevas apps y dotar al reloj de funcionalidades añadidas también se echa de menos, pero aquí acaban, en mi opinión, sus puntos débiles. Y es que sus bazas son lo suficientemente sólidas para inclinar la balanza a su favor siempre y cuando las carencias que he descrito no sean cruciales. Por un lado es importante que un dispositivo que va a estar tan unido a nosotros como una prenda de vestir sea bonito y esté bien acabado. Y este reloj tiene ambas cualidades.

Además, su pantalla AMOLED táctil tiene buena calidad y la sensibilidad necesaria para permitir que nos desplacemos por la interfaz de Lite OS con agilidad. El SoC Kirin A1 también cumple con holgura porque mueve el sistema operativo e inicia las aplicaciones con mucha suficiencia, así que no tengo nada que objetar en este ámbito. Y en el terreno puramente deportivo la precisión del sensor de medición del ritmo cardíaco es lo suficientemente alta para permitir que nos fiemos de sus lecturas. En cualquier caso, su baza más contundente es su autonomía en condiciones reales de uso. Y es que los diez días que ha alcanzado durante mis pruebas representan una marca difícil de batir. En mi opinión merece la pena tenerlo en cuenta siempre que sus bazas resulten más seductoras que sus carencias, por lo que son nuestros hábitos de uso los que deben ayudarnos a decidir si resuelve bien nuestras necesidades. O no.

Xataka