¿Ya viste todas las mejores películas de 2018?

Este año Disney continuó arrasando en taquilla, Netflix y los sistemas de streamingponiendo en jaque a los estudios y las cadenas de cine, el #MeToo siguió impactando, Black Panther puede ganar el Oscar a Mejor Película, y Roma, una película mexicana, también.

En 2018, hubo muy buenas películas, unas conocidas y vistas por todo el mundo, y otras no tanto. A pesar de que ahora hay más películas disponibles que nunca, también es más fácil que una gran película con poca publicidad se pierda en el montón, con apenas una semana en cartelera o arrumbada en los rincones oscuros de los sistemas de streaming.
Esta lista con las mejores películas del año que se estrenaron en México en 2018 trata de hacer un balance entre esos dos extremos. Y encontrar las películas que no hay que perderse, sea «cine comercial» o «cine de arte». Es importante mencionar que los filmes que se incluyen son aquellos estrenados comercialmente en México en 2018, y no incluye películas solo estrenadas en festivales o en la Muestra Internacional de Cine de la Cineteca. La mayoría se pueden encontrar en Cinépolis Click, Netflix o Amazon Prime.
1. Roma. Sí, la película de la que todo el mundo en México tiene una opinión, una obra maestra del director Alfonso Cuarón. Una visión épica e íntima sobre un momento histórico de México, sobre una ciudad, sobre sus habitantes. Un recuento de la vida diaria, tan rutinaria y tan explosiva, y por lo mismo tan universal que ha generado sensación en el mundo desde su debut en el Festival de Venecia. Como si Cuarón continuara la labor de los muralistas en el cine, metiendo a México entero en una película. Siguen los Oscares.
2. Isla de perros. El director Wes Anderson (El gran hotel Budapest) realiza un exquisito homenaje al mejor amigo del hombre en una emocionante y exótica historia que también habla sobre autoritarismo, racismo, represión, y que enaltece la solidaridad entre especies, a través de la búsqueda incansable de un niño por su perro. Una propuesta de animación brillante en la que el director y sus colaboradores crean un mundo único e inolvidable, y unos protagonistas caninos entrañables con las voces de Scarlett Johansson, Bryan Cranston, Edward Norton, Bill Murray, Frances McDormand y varios más. Uno de los deleites visuales del año.
3. Sin amor. Del director ruso, Andrey Zvyagintsev (Leviatán), un retrato brutal de la Rusia actual, materialista e implacable. Un niño vive el fuego cruzado de la mezquina y feroz separación de sus padres. El chico les estorba a los dos para sus planes postdivorcio. Entonces un buen día el niño desaparece sin dejar huella, lo que conduce a los padres y a la audiencia a las entrañas de una Rusia oscura y monstruosa, en la que no hay piedad ni lugar para los débiles. Una película devastadora y desesperanzada, nominada al Oscar a Mejor Película Extranjera en 2017.
4. La libertad del diablo. Si le tienes miedo a los documentales, esta impactante película del director Everardo González te ayudará a entrarle. Una impactante denuncia de las víctimas de la violencia en México, en sus propias voces, que en tan solo 75 minutos te mostrará el otro lado de la moneda de las narco series.
Víctimas y victimarios le relatan a la cámara el mundo de muerte y horror que ha sido nuestro país en la última década. Todos aparecen con la cara cubiertas con máscaras de tela color piel, en un toque que resalta, entre otras cosas, el anonimato y la impersonalidad a la que han sido condenadas estas víctimas de la guerra interminable en la conciencia colectiva, de las que esta película se convierte en un réquiem.
5. Museo. La excelente segunda película del director de Güeros, Alonso Ruizpalacios, tuvo quizá la mala fortuna de estrenarse el mismo año que Roma, que inevitablemente acaparó toda la conversación. Pero no hay que perderse esta cautivadora historia, escrita por el director y Manuel Alcalá, que se construye alrededor de un extraño episodio real, el robo al Museo de Antropología en 1985.
Una historia cuya esencia está en el retrato de una generación perdida que en México pareciera eterna, condenada a vivir sueños imposibles en medio de familias afectuosas y sofocantes. Y sin embargo, los protagonistas de Museo —un par de «ninis» ochenteros— son insólitos, porque al mismo tiempo rompen la inercia y consiguen su propósito. Roban el Museo. ¿Pero para qué? Un gran Gael García en el protagónico.