¿Cómo aprender del fracaso?

Todos hemos sentido alguna vez la sensación de que hemos fracasado en algo. En ocasiones esto puede llegar a hundir a una persona. En esos momentos, lo realmente importante es la reacción que tengamos ante el fracaso. Si lo sabemos asimilar, aprender de él y sacar conclusiones, un fracaso puede resultarnos incluso provechoso.   

Aspectos positivos del fracaso

 

Con el fracaso aprendemos, nos hace más fuertes y resistentes. Nos ayuda a afrontar la contrariedad de forma más preparada y nos fortalece ante las situaciones difíciles y adversas. En definitiva, aprendemos de nuestra propia experiencia. En ocasiones podemos considerarlo como la antesala del éxito. Hay momentos en que para triunfar es necesario haber conocido el fracaso y todo lo que ello conlleva. Supone un aprendizaje imposible de conocer por quienes no lo experimentan.

Sensaciones tras el fracaso

Cuando fracasamos nos sentimos tristes, desesperanzados e impotentes. Es una experiencia que desearíamos evitar. Sin embargo, con el paso del tiempo nos damos cuenta de que todo fracaso, a pesar de ser una experiencia desagradable, conlleva aspectos positivos.
Otras veces, aparece el orgullo y tratamos de encubrir o silenciar aquello en lo que hemos fallado. Esta es una actitud cobarde que en la mayoría de las ocasiones se produce por temor a las consecuencias; en otras no queremos reconocerlo simplemente por soberbia, porque somos incapaces de asumir nuestros errores.
Otra sensación muy común es la necesidad de disculparse constantemente con la persona que se comete el error o a quien le afecta, o de justificar la equivocación con el fin de liberarse un poco de la culpa. En definitiva, tratamos de encontrar la mejor salida a nuestra equivocación de cara a los demás.

Fracaso y personalidad.

El fracaso afecta de forma diferente según la personalidad de cada uno. Unos piensan que es algo transitorio que debe ser soportado de la mejor manera posible y que les prepara para posteriores situaciones. Consideran que el hecho de fracasar en un aspecto de su vida en un determinado momento, no significa que sean unos fracasados ni que siempre vaya a ser así, lo ven como un desafortunado acontecimiento que pasará y que no tiene porqué volver a repetirse.Para otros, supone el fin. Los hunde, pierden confianza en sí mismos y son incapaces de remontar esa situación; incluso los imposibilita para situaciones posteriores, creyéndose incapaces de realizar correctamente cualquier otra actividad o de tener éxito en sus relaciones sentimentales y de amistad. Tal es la inseguridad que les afecta negativamente durante mucho tiempo.El verdadero fracasado no es el que obtiene una serie de fracasos en su vida, sino el que se muestra perezoso a la hora de aprender de los propios errores y no es capaz de reponerse y aprovechar las lecciones que el propio fracaso le ofrece.

¿Qué hacer ante el fracaso?

Tanto el éxito como el fracaso forman parte de nosotros. Todos en algún momento o circunstancia de nuestra vida hemos experimentado ambas experiencias. Nuestra actitud es fundamental para sacar el máximo provecho de los fracasos que suframos. Veamos algunas sugerencias para que así sea:- Actuar con coraje, determinación, firmeza y con más empeño para poder  lograr el objetivo propuesto.- Reflexionar sobre los errores incurridos para no volver a cometerlos. Aprender realmente de los errores y que estos nos ayuden a cambiar para mejorar definitivamente en aquello que fallamos.
– Si para conseguir un objetivo utilizamos unas vías que nos llevan al fracaso, lo inteligente no es abandonar nuestro objetivo sino intentarlo por otros medios.
– Ante circunstancias que ya no tienen solución, aceptar el fracaso lo antes posible y asumir las consecuencias.
– Si se produce por negligencia nuestra o por una mala actuación, lo primero que debemos hacer es asumir nuestra responsabilidad y posteriormente, utilizar el fracaso como una lección para no volver a actuar de esta manera y no cometer los mismos errores.
– Es muy importante no dejarse llevar por el negativismo que nos suele acompañar en estas ocasiones y desdramatizar los fracasos, incluso, si la situación lo permite encararlos con sentido del humor.
– Por último, debemos analizar las razones del porqué de ese fracaso con toda la objetividad posible para así sacar el máximo provecho de él.
Si consideras que con frecuencia tienes diversos fracasos y tiendes a repetirlos es de suma importancia que  te atiendas psicológicamente ya que en la vida, no podemos vivir de fracaso en fracaso.