El Muro de Berlín: una mirada a la historia

Muro de Berlín

Berlín dividida desde el fin de la II Guerra Mundial, pero la gente podía ir y venir libremente. Eso cambió el 13 de agosto de 1961, con el Muro de Berlín

«Cerrada la Puerta de Brandeburgo”: con ese titular, la agencia de noticias AP informaba, a primera hora del 13 de agosto de 1961, de un acontecimiento de importancia mundial: el inicio de la construcción del Muro de Berlín. Ese día, hace 60 años, soldados y cuadrillas de trabajadores de la República Democrática Alemana (RDA) bloquearon todas las vías que conducían a Berlín Occidental, primero, con alambradas de púas.

La «Operación de resguardo de la frontera”, dirigida por el posterior jefe de Estado de la RDA Erich Honecker, fue el último paso para cimentar la división. En poco tiempo se comenzó a levantar en torno a Berlín Occidental un muro de 3,6 metros de altura de piedra y cemento, prácticamente inexpugnable. Se cerraba así la última vía de escape para la población de la parte oriental de una Alemania dividida ya en 1949. Muchos ya habían dado la espalda a la RDA, buscando un mejor porvenir en la occidental República Federal de Alemania.

Muro de Berlín

La Guerra Fría

El éxodo masivo había llevado al Estado germano oriental al borde de la ruina económica. Para poner freno a la sangría, sus gobernantes hallaron una solución: el Muro de Berlín. La propaganda oficial lo justificó, sin embargo, con otros argumentos: «La preservación de la paz exige poner coto a las prácticas de los revanchistas germano-occidentales”.

Esa retórica agresiva era típica de los tiempos en que la Unión Soviética y su rival capitalista, Estados Unidos, libraban una enconada disputa por imponer su modelo de sociedad. Alemania estaba dividida en las dos esferas de influencia. Y el peligro de una tercera Guerra Mundial, con armas atómicas, era muy real. Ambas partes incrementaban continuamente sus arsenales y se hablaba de un equilibrio del terror. Esa era, que pasó a la historia como la Guerra Fría, no terminó hasta la caída del Muro de Berlín.

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Muro de Berlín

Berlín Occidental, una isla de libertad

Berlín fue durante décadas epicentro de la lucha entre dos sistemas. Las potencias vencedoras de la II Guerra Mundial la dividieron en cuatro sectores: la parte oriental quedó bajo control soviético y la occidental en manos de estadounidenses, británicos y franceses. Todos los intentos de los dirigentes comunistas de extender su influencia a toda la urbe fracasaron debido a la decidida resistencia de los aliados occidentales.

Atención. Aqui abandona usted Berlín occidental. Una imagen de los años 80

El presidente estadounidense John F. Kennedy llamó a Berlín Occidental una «isla de libertad en un mar comunista”. Pero también él tuvo que resignarse a ver como se erigía el Muro de Berlín, al igual que más de tres millones de berlineses de ambos lados de la construcción, de 155 kilómetros de longitud.

Por lo menos 140 personas murieron en el Muro de Berlín en sus 28 años de existencia. Hoy se los recuerda en un centro de memoria y documentación en la Bernauer Strasse, donde aún se conservan restos de la muralla. Gente de todo el mundo acude a ese lugar, para formarse una idea de lo que significó la división de la ciudad. Testigos de la época cuentan sus historias. Por ejemplo, la de Joachim Rudolph, quien, tras haber huido, cavó un túnel de unos 140 metros de longitud, de occidente a oriente, para facilitar la huida a otros.

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