Análisis Político

Los impuestos a bebidas azucaradas y cigarrillos serán canalizados al Fondo Nacional de Salud

IMPUESTOS

IMPUESTOS. En México, se aprobó un ajuste en el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) a bebidas azucaradas a partir de 2026. El nuevo impuesto será de $3.0818 por litro para bebidas con azúcares añadidos y de $1.5000 por litro para las bebidas que contengan edulcorantes añadidos. Esta medida, que busca abordar la obesidad y la diabetes, fue aprobada por la Cámara de Diputados y se enviará al Senado. 

Nuevas tarifas de impuestos a bebidas

  • Bebidas con azúcares añadidos: El impuesto aumenta de $1.6451 a $3.0818 por litro. 
  • Bebidas con edulcorantes añadidos: Se establece un nuevo impuesto de $1.5000 por litro. 

Contexto y objetivos

  • Salud pública: El gobierno y la industria llegaron a un acuerdo para hacer frente a la crisis de salud pública relacionada con la obesidad y la diabetes. 
  • Reducción del consumo: Se busca incentivar el consumo de bebidas bajas en calorías y promover la reducción de densidad calórica en los productos. 
  • Ingresos fiscales: Se espera que la medida genere ingresos fiscales que podrían destinarse, en parte, a programas de salud pública. 

La reciente propuesta de la Presidenta de la República para el fortalecimiento de impuestos a las bebidas azucaradas y a otros productos dañinos, como el tabaco y el alcohol, busca mejorar la salud de la población a través del uso de medidas fiscales efectivas para desincentivar el consumo de estos productos.

La evidencia científica muestra que el consumo de bebidas azucaradas es uno de los principales factores de riesgo de obesidad, diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares y varios tipos de cáncer, que son las principales causas de muerte en la población mexicana. 

México es uno de los países con mayor consumo de bebidas azucaradas, como los refrescos, y es la principal fuente de azúcares añadidos consumidos por la población (70% de toda la ingesta de azúcares). Su consumo representa hasta 12.5% de la ingesta de energía diaria, lo cual excede la recomendación de la Organización Mundial de la Salud (OMS) de restringir los azúcares libres a menos de 10% de la ingesta energética.

El consumo de bebidas azucaradas provoca más de 40 mil muertes anuales y 609 mil años de vida perdidos por discapacidad, y se le atribuye 30% de los casos nuevos de diabetes, cuyo costo de tratamiento representa más de 10% del gasto público en salud en el país. 

Además de los daños a la salud, la huella ambiental de los refrescos es considerable; producir un litro de refresco requiere, al menos, 32 litros de agua y la principal empresa refresquera del país es la que más contamina con plásticos, al producir 110 mil millones de botellas PET al año. 

Los impuestos a bebidas azucaradas son una de las estrategias más costo-efectivas para reducir su consumo y contribuir, por lo tanto, a la reducción de la obesidad. Los impuestos a productos dañinos pueden corregir externalidades negativas, tales como los costos por atención médica, pérdida de productividad por muerte prematura y enfermedad, y los daños al medio ambiente.

Organismos internacionales como la OMS, la Organización Panamericana de la Salud, el Banco Mundial y Unicef respaldan el uso de medidas fiscales para desincentivar el consumo de bebidas azucaradas, y más de 90 países han implementado impuestos a estos productos.

Las evaluaciones realizadas en México, Francia, Hungría, Noruega, Sudáfrica y el Reino Unido, así como en algunas ciudades de Estados Unidos, como Berkeley y Filadelfia, han mostrado la eficacia de los impuestos para disminuir las compras o ventas de dichas bebidas.

Desde 2014, en México se implementó un Impuesto Especial a Productos y Servicios (IEPS) de 1 peso por litro a las bebidas azucaradas (~10% del precio), y un estudio del Instituto Nacional de Salud Pública encontró que el impuesto logró reducciones en las compras de estas bebidas de 5.5% en 2014 y 9.7% en 2015, siendo aún mayores las reducciones en compras en hogares con menor nivel socioeconómico, zonas urbanas y en hogares con niños y adolescentes. Además, el impuesto no tuvo efectos negativos en los empleos de la industria de estos productos. 

El nuevo paquete fiscal propone un incremento del IEPS a bebidas azucaradas de 1.64 a 3.08 pesos por litro, que se espera reduzca el consumo de estas bebidas en 7% y genere una recaudación de 41 mil millones de pesos adicionales, que podrá ser usada para aumentar el acceso a agua potable, y para la prevención y atención de enfermedades crónicas. Se estima que un impuesto de 3 pesos por litro podría evitar más de 800 mil muertes por enfermedades crónicas y cáncer en 35 años. 

El impuesto incluye también las bebidas con edulcorantes calóricos, para promover el consumo de agua natural y bebidas sin azúcar. Los edulcorantes calóricos no deben ser consumidos por niños, niñas y adolescentes por los riesgos para la salud, y la OMS no recomienda su consumo para el control de peso o la diabetes.

Por la salud de la población mexicana es indispensable que se apruebe el paquete fiscal de impuestos saludables, aumentar en 50% el precio real de bebidas azucaradas, alcohol y tabaco para el año 2035 de acuerdo con la iniciativa “3 para el 35” propuesta por la OMS y el Banco Mundial, e implementar impuestos a productos ultraprocesados que también causan daños a la salud.

Estas medidas deben acompañarse del fortalecimiento de políticas como el etiquetado frontal de advertencia, la restricción de venta de bebidas y alimentos no saludables en escuelas, la restricción de publicidad para niños y adolescentes, y la prevención y atención de enfermedades crónicas en el sistema de salud.

*Especialista en salud pública. Invitada por el Dr. Eduardo C. Lazcano Ponce

La recaudación adicional que se obtenga de la ampliación y alza de “los impuestos saludables” que se cobran a bebidas azucaradas y cigarrillos, alrededor de 41 mil millones de pesos, podrá ser canalizada a través del Fondo Nacional de Salud (Fonsabi), sin necesidad de crear un nuevo fideicomiso que dificulte más el manejo del recurso, adelantó Bertha Gómez Castro, subsecretaria de Egresos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, en respuesta a legisladores que reiteraron la necesidad de darle seguimiento a este dinero y no se pierda en el presupuesto general.

“La Salud sí tiene su fondo, es el Fonsabi y podría ser que derivaremos este recursos que se vaya captando al Fonsabi. Si se cree que este esquema podría tener esa claridad y dar esa mayor tranquilidad en el sentido de que el recurso vaya hacia un fondo (…). No lo vemos oponible para nada, que pudiéramos hacerlo de esta manera” dijo la funcionaria durante una reunión de trabajo con la Comisión de Presupuesto y Cuenta Pública de la Cámara de Diputados.

En ella, legisladores de oposición reiteraron la necesidad de darle seguimiento a la recaudación adicional que se obtendría por los ajustes y ampliación en el impuesto especial sobre producción y servicios (IEPS), el cuál ya aplicaba a bebidas azucaradas, pero ahora, además de aumentar, también se cobrará a bebibles con edulcorantes y a sueros.

Gómez Castro reiteró que sobre el tránsito de estos recursos la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo pidió total transparencia, así que se sabrá “cuánto se recabó, a dónde se fue, en qué se gastó”.

Sin embargo, ante la insistencia de legisladores del PAN que pidieron crear un “fondo inflexible y etiquetado para la salud de los mexicanos, que no se pueda tocar”, la funcionaria dijo que el recurso podría ir al Fonsabi –creado en la administración pasada y que actualmente debe financiar padecimientos de alta complejidad– para dar más certezas sobre el curso del dinero.

“De lo que se trata es de que no generemos más mecanismos que a veces lo que nos hacen es dificultarnos el manejo del recurso”, apuntó.

De acuerdo con un primer cálculo de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, dado a conocer el 9 de septiembre, los “impuestos saludables” dejarían aproximadamente 41 mil millones de pesos el próximo año y serán totalmente destinados al presupuesto en Salud.

Tras su tránsito por la Cámara de Diputados –que llevó a reducir a la mitad el impuesto para bebidas con edulcorante, de 3.08 pesos por litro a 1.5 pesos, pero también incluyó en el gravamen a los sueros– los legisladores no esperan una modificación importante en la recaudación esperada.

No más IMSS”

Gómez Castro dijo que en general, el objetivo de los ajustes en la estructura programática para el próximo año es ver de manera integral y complementaria el sistema de salud.

“Vamos hacia la universalidad del sistema de salud. Ya no más IMSS, ya no más ISSSTE, ya no más IMSS Bienestar”, soltó en un primer momento Gómez Castro, para en intervención posterior recular: “para nada desaparece el IMSS, para nada desaparece el ISSSTE y muy importante, IMSS e ISSSTE tienen responsabilidades más allá de la atención a la salud, las pensiones, etcétera, no se trata para nada de eso”.

La funcionaria subrayó que al centro de la universalidad en los sistemas de salud es mejorar una cámara de compensación para que no se niegue la atención médica en ninguna de las instituciones, independientemente de la derechohabiencia.

Los impuestos a bebidas azucaradas y cigarrillos serán canalizados al Fondo Nacional de Salud

Revista Gente Q.Roo

About Author

Revista cuya misión es enriquecer el intelecto y fomentar el emprendedurismo

También te puede interesar

Análisis Político

Editorial Diciembre 2005 – Enero 2006

¿Cuáles son los costos de Wilma además del tremendo impacto económico? ¿Cómo medimos hasta dónde fracturó o consolidó a una
Análisis Político

La Elección Presidencial

Hay competencia política dentro de los partidos y entre los partidos, lo que otorga mayor sentido a la libertad de