No Importa Cuántas Veces nos Caemos, sino Cuántas nos Levantamos

«No hay mala suerte que aguante 18 horas de trabajo diario». Con esa determinación, Eloy Peniche Ruiz, Pte. de la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación CANACINTRA, delegación Cancún, inicia la charla con la Revista Gente. «Son tiempos de creatividad, de innovación, de diversificar la economía, de buscar nuevas opciones», afirma. Y tiene razón. Desde su perspectiva, Quintana Roo ofrece infinidad de oportunidades a sus habitantes, tanto empleadores y como empleados, tanto así que, luego de cada adversidad, todos contribuimos, nos esforzamos y la recuperación se percibe más rápida que en otros estados.
Eloy ha vivido personalmente la transición de una empresa familiar: su padre fundó una empresa en Mérida dedicada a la electrificación, redes y suministro de subestaciones; años más tarde y de acuerdo a las cambiantes condiciones del mercado, empezó a dar el giro para la comercialización de material y ahí, es cuando toman la decisión de abrir su primera sucursal en Cancún. «Mi padre inició con gran empeño, luego fui el responsable de la apertura en 1993 de Siete Eléctrica y como suele pasar, me fui quedando hasta establecerme junto con mi esposa». Habla por experiencia propia: el secreto para evitar conflictos en una empresa familiar -considera- es que «solo uno es cabeza, los demás son soldados, si ese principio se respeta, los parientes apoyan y el negocio prospera, de otra manera, la relación se torna difícil».
Uno de las problemáticas que el también Pte. interino de la Confederación de Cámaras Empresariales CCE ha sorteado, es la planta laboral: «en ocasiones resulta complicado concientizar al empleado que asuma los objetivos de la empresa, que se esmere para avanzar y no solo que esté esperando su sueldo y terminar su horario; es una labor intensa el que logren percibir que si se esfuerzan hay beneficio tanto para ellos como para la empresa, les gana la necesidad de la inmediatez en lugar de visualizar el futuro».
Para Eloy Peniche, al menos tres son las características que debe poseer y practicar todo empresario: «Por supuesto las ganas de hacer las cosas, asumir que no importa cuántas veces nos caemos sino cuántas nos levantamos y, continuar el proceso de aprendizaje, de actualizarse; ello es fundamental pues así logramos mejores empresas, innovamos».
Sería bueno que los emprendedores que inician su negocio, pero también quienes ya se encuentran establecidos, reflexionaran sobre la sugerencia del empresario: «desde la etapa de la Universidad es bueno empezar a trabajar medio tiempo, ya sea en la empresa familiar o en un sitio que tenga que ver con el área de estudio, así mismo, considero que el asistir a cuanta expo y congreso se nos presente, es una forma ideal para consolidar un negocio pues se encuentran nuevos productos, se observan innovaciones que se pueden aplicar y hasta diferentes idiosincrasias que, si son, productivas, hay que aprehenderlas». Y otro detalle importantísimo: «probablemente deberíamos reflexionar sobre el espíritu empresarial japonés dado que puede ser un excelente ejemplo a seguir: no pensar que vamos a exprimir el negocio y menos desde un inicio, sino reinvertir las utilidades hasta lograr la consolidación de la empresa».
A lo largo de su trayectoria empresarial, ha sido invitado a fungir como jurado de Incubadoras de Negocios, «luego me encuentro con proyectos que no solo no son viables financieramente sino que sus prioridades están desfasadas, fuera de la realidad, costos operativos tremendos: un administrador, dos secretarias, dos contadores, un local moderno y nadie en la fuerza de ventas, así, directo a la quiebra! Es de vital importancia no gastar en lo que no se necesita»
Como Pte. de Canacintra, Peniche Ruiz se ha caracterizado por cumplir el espíritu de colaboración hacia sus agremiados: «se les brinda asesoría en cuestiones jurídicas, gestiones de trámites, descuentos específicos, apoyo con la banca y claro, alianzas para fortalecer las empresas». Como Pte. Interino de la CCE -una posición atípica-, su misión a corto plazo es aplicar la Ley de Cámaras, es decir, convocar a elecciones para que el organismo retome su lugar en el mapa empresarial. Todas las agrupaciones tienen una misión y una función para sus integrantes y para la sociedad en general y, la Confederación no es la excepción, por lo que pronto sabremos quién tomará el mando y qué tan relevante será su gestión, mientras tanto, como bien afirma Eloy Peniche, es cierto, Quintana Roo ofrece oportunidades, hay que aprovecharlas…