Confinamiento: el mayor experimento psicológico de la historia

Tenemos la fortaleza para convertirnos en la mejor versión de nosotros mismos sin importar una difícil situación

Si nos descuidamos, podríamos volver al Semáforo Rojo en Quintana Roo y, regresar al quédate en casa obligatorio pero, la economía no soporta más parálisis. Si bien los gobiernos federal, estatal y municipal han hecho un esfuerzo mayúsculo por dotar de ayuda alimentaria y otros apoyos para la población, las finanzas públicas no dan para continuar así por mucho tiempo. ¿Qué requerimos? Reactivar la economía pero, quienes puedan, deben trabajar en casa, quienes no, hay que salir con todos los protocolos de prevención que nos han enseñado una y otra vez. Solo así, evitaremos un rebrote del que luego nos podemos arrepentir…

CONTINÚAN RESTRICCIONES SEVERAS EN PAÍSES

Se estima que en marzo al menos 2.600 millones de personas fueron puestas bajo algún tipo de cuarentena. Esto representa un tercio de la población mundial y es que, la enfermedad Covid-19 ya ha registrado más 9 millones de casos confirmados y matado a casi medio millón de personas. Si bien, algunos países de Europa y Asia ya comenzaron a relajar las medidas de confinamiento, también han tenido que volver a cerrar algunos poblados debido a una segunda ola. Mientras tanto, en América muchas naciones continúan con restricciones severas pues los contagios no dan tregua, de hecho, en Estados Unidos, el asunto parece descontrolado… pero, además de la urgente necesidad de reactivar la economía, estos largos meses de encierro pueden llevar a consecuencias psicológicas en gran parte de la población.

NO HAY MODELOS DE COMPARACIÓN

Leí una interesante entrevista realizada por la BBC a Elke Van Hoof, profesora en Psicología de la Salud de la Universidad de Vrije en Bruselas y especialista en estrés y trauma, quien mencionó una frase brutal: “estamos ante el mayor experimento psicológico de la historia porque no sabemos cómo responderán las personas”. Y es que, esta situación es inédita; la especialista menciona que no se tiene ningún modelo similar por lo cual, no se sabe qué va a pasar, o sea, lo que estamos viviendo se toma como un experimento cuyos resultados, son inciertos… Pero, como todo en la vida, algo bueno debe tener todo este asunto… 

INCREMENTO EN VIOLENCIA DOMÉSTICA

¿Qué puede enseñarnos la pandemia sobre cómo las personas responden a la adversidad? Van Hooof considera que lo primero es que tenemos resiliencia, es decir que la mayoría de nosotros podemos reinventarnos y recrear nuestra vida lo mejor posible durante la cuarentena. Tenemos la fortaleza para convertirnos en la mejor versión de nosotros mismos, sin importar en la difícil situación en la que nos encontremos. Segundo, que contamos con habilidades y capacitación para hacerlo aún mejor, porque la resiliencia es algo en lo que podemos capacitar a las personas, digamos que esta es la parte positiva, sin embargo, aún no se sabe cuáles serán las consecuencias negativas de todas estas vivencias por ejemplo, el incremento en los índices de violencia en los hogares. Esa no es una muy buena señal porque indica que la cuarentena tiene también un efecto severo… ¿Puede que ciertas personas encerradas por la cuarentena desarrollen desórdenes postraumáticos como los que se pueden observar tras una guerra? Dice la especialista que sí. “Vemos que el estrés tóxico es abrumador, se eleva entre un 40% y un 50% de la población”.

¿TE VES FATAL? PON ATENCIÓN A ELLO

Todos podemos manifestar ciertos síntomas: sentirse más ansioso, presión en el pecho, falta de aire, no dormir bien, estar más irritable, volverse demasiado emotivo…. son respuestas normales a una situación excepcional y en realidad es una señal de que el cuerpo y el cerebro están tratando de adaptarse a la nueva realidad. Una buena herramienta para saber cuando uno se encuentra en una zona roja, de alerta es el «puntaje de APGAR (siglas en inglés) significa apariencia, rendimiento, crecimiento, afectos y relaciones”. La apariencia podría parecer trivial pero, si ya no te ves tan bien porque no estás durmiendo o no te estás cuidando en este período, no es una buena señal. Pongamos atención al aspecto psicológico pues, si no se responde rápidamente a posibles problemas que las personas puedan sufrir, entonces, aunque ya estemos en plena reactivación económica, tendremos una bomba de tiempo…

*Yvette Hesse E. Directora de Grupo Editorial Kankun y Gente Q.Roo, revista de negocios y política. 

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