De las Formas y los Fondos

A este año dos mil diez se le identifica como el Año de la Patria. Doscientos años del inicio de la Independencia en el mes de septiembre, y cien años del inicio de la revolución social en contra del abuso del poder en noviembre, son razón más que suficiente para hacer algo.

Y justamente, con toda intención, se anota así de ambiguo, hacer algo, porque precisamente ese es el tema que se debió subir a la mesa en diferentes foros, instancias y niveles de la política, de la economía y de la misma sociedad. Es evidente para todos los mexicanos que acontecimientos como estos no pueden pasar desapercibidos, y menos aún con esa vena tan característica de hacer fiesta de todo.
Y no porque el cristal con el cual se deba ver la realidad sea bajo un principio maniqueo, sino más bien se afirma esta connotación bandera-de-mexicofestiva, en el sentido en que el universal Octavio Paz retrata a los mexicanos en su perenne «El Laberinto de la Soledad».
Por principio de cuentas habría que distinguir entre conmemorar y celebrar. Conmemorar, según el diccionario ideológico de la lengua española, es hacer solemnemente memoria (de una persona o acontecimiento). Y celebrar se define como alabar, aplaudir, festejar (a una persona, cosa o acontecimiento).
En esta tesitura, y sin afán de polemizar, hay algo que no coincide, porque celebrar, es decir, festejar estos aniversarios, invita a concluir que la forma correcta de dirimir las diferencias y las contradicciones sociales es a través de la insurrección, la intolerancia y la violencia. Bajo el principio de que el fin justifica los medios, se han cometido a lo largo de la historia de la humanidad atrocidades indignas de seres inteligentes.
No hay excusa ni explicación ética posible, por más que el género humano se ha empeñado en elaborar complejas justificaciones conceptuales, someter, vencer, o imponer, nunca será el camino para construir sociedades sanas, justas y democráticas. Como comunidad nacional, es procedente conmemorar, en vez de celebrar, el inicio de estos movimientos sociales. El paso siguiente sería precisar en qué contexto.
*Mario Rendón Monforte. Presidente del Consejo Consultivo de NAFINSA en Quintana Roo. Ex Presidente del Consejo Coordinador Empresarial de Quintana Roo con sede en Othón P. Blanco, Chetumal. Director Gral. de Cuauhtémoc Moctezuma de Chetumal.