El egoísmo: ¿tiene remedio?

Las personas egoístas son esclavas de sí mismas. Viven tan centradas en ellas que se olvidan de los demás y de sus necesidades, sólo piensan en sí mismas, en cómo satisfacer sus deseos y en cómo lograr sus objetivos. El egoísmo es como un inmoderado y excesivo amor a sí mismo, que hace atender desmedidamente al interés propio, sin preocuparse del de los demás.

Podríamos definirlo, como una forma de ser y de actuar centrada en uno mismo, en las propias necesidades y deseos que carece de interés por los demás, por su mundo, sus sentimientos o sus necesidades. El egoísmo nos lleva a querer todo para uno mismo, sin preocuparse por nada de lo ajeno. A los egoístas no les interesa ser consciente de las necesidades ajenas y, en el caso de serlo, les daría igual porque no se preocuparían por ellas.

Es frecuente que estas personas hayan recibido en su infancia una educación excesivamente estricta y crítica, o bien una educación con escasas atenciones y cuidados, o que hayan tenido unos padres egoístas que han transmitido a sus hijos su forma de vivir y entender la vida, pensando exclusivamente en ellos mismos y en sus propios intereses sin tener en cuenta a los demás. Esto no significa que todas las personas que hayan recibido este tipo de educación sean egoístas, sino que los predispone más a este tipo de carácter.La mayoría de los padres tratan de educar a sus hijos enseñándoles a ser honestos, complacientes, justos, responsables, etc. Esto es algo positivo pero se desvirtúa y se convierte en una actitud egoísta cuando se realiza en beneficio propio  siempre buscando cosas que nos resulten gratificantes. Para satisfacer su ego.
Otra actitud que se torna egoísta y que está muy extendida en nuestra sociedad es cuando pensamos según la siguiente expresión: «no hagas a los demás lo que no quieres que te hagan a ti porque si no, probablemente te lo harán». En este sentido tratar bien a los demás o preocuparnos por ellos es por temor y no por verdadero interés. ¡Claro que también es una frase reflexiva de hacer el bien para ser tratados de la misma manera!

Características de las personas egoístas.

Son personas que encuentran gran satisfacción en su forma de ser y actuar, están tan pendientes de sí mismos que se olvidan del prójimo.-Son arrogantes, se dan excesiva importancia y no tienen en cuenta las opiniones ni puntos de vista de los demás.
-Son pretenciosos, pretenden destacar por encima de todos y desean ocupar siempre un lugar destacado. Cuando algo sale mal tienden a culpar a los demás, convenciéndose a sí mismos de que el error ha sido del otro. De esta forma refuerzan su propio ego al observar, según ellos, la equivocación de la otra persona.
Sólo les interesa sus propios objetivos y si para ello tienen que utilizar al prójimo en su propio beneficio, no dudarán en hacerlo. Actúan exclusivamente pensando en su propio interés.
No piensan en la posibilidad de prestar ayuda a los demás y tranquilizan su conciencia pensando que nadie le ayudaría a ellos en situaciones similares o en los momentos difíciles.
-Son personas frías, no transmiten afectos. Son exigentes. Exigen que los demás les traten con respeto y consideración, y a pesar de que este trato sería normal, el egoísta considera que él se lo merece en grado máximo. Considera que quienes le rodean deben valorar y reconocer sus méritos.

 
Reflexiones sobre el egoísmo

Es muy importante que tengamos en cuenta que el egoísmo es destructivo y que acaba con lo mejor de cada persona. Si somos egoístas nos olvidamos de practicar virtudes como la humildad, generosidad, empatía, comprensión, etc. El egoísmo nos convierte en seres hostiles y desagradables a los demás. Cuando somos dominados por el egoísmo vemos los errores y las limitaciones de los demás y justificamos los nuestros. Somos injustos con los demás y no reconocemos que nuestra actitud no es la adecuada.Las personas que actúan egoístamente se van quedando solas a lo largo del tiempo, carecen de amigos, nadie desea estar con ellos porque son incapaces de compartir y de ver más allá de sí mismos. Cierto grado de egoísmo, es una tendencia natural en todo ser humano. Sin embargo, cuando se desarrolla en exceso es un defecto, puede contribuir a la desadaptación social y el aislamiento.

Regularmente las personas egoístas tienden a quedarse solas porque como no saben compartir y creen que les asiste la razón, los que les rodean se alejan, pierde con facilidad, amigos, pareja, compañeros etc. Si te consideras egoísta, es tiempo de que te atiendas psicológicamente, ya que el egoísmo además de perder muchas cosas y personas te daña físicamente, te provoca problemas de salud, como cáncer, ansiedad, angustia. Etc.