Una anécdota del Ocean Trump

eso de disfrutar de muchas comodidades, de la buena vida, en eso de sentirse multimillonario, y luego hasta lo superó, claro, todo ello, faltaba más, a costa del erario, del dinero de todos nosotros….

OCEAN TRUMP. Es comprensible porqué Borge se hospedó en el Hotel Ocean Trump de Panamá. Hace varios años, íbamos rumbo a Cartagena y el vuelo hacía escala en Panamá así que aprovechamos un par de días para quedarnos ahí a dar la vuelta. Buscando reservación previa, dimos con un super precio por inauguración: el hotel Ocean Trump (aún no lo aborrecíamos) y por supuesto reservamos.

Es un rascacielos altísimo, impresionante y de que es lujoso, es lujoso. Vaya, ni ganas te dan de salir de la habitación ni del hotel, ni de sus restaurantes, ni de sus áreas comunes; quieres disfrutar todo al máximo. No se si es porque de verdad todo era reluciente o algo tiene que ver la percepción psicológica, esa sensación de que te encuentras en la propiedad de un multimillonario y porqué no, sentirte como tal…. aunque sea por unos días…

En las amenidades de la habitación había de todo y más, eso sí, recuerdo que el servicio en general no era muy bueno que digamos, eran muy lentos si solicitabas algo, quizá porque estaban en sus primeros días de operación, o quizá también porque al vivir en Cancún y Riviera Maya, te mal acostumbras a un servicio de primera y en pocos lugares ofrecen esa calidad y calidez.

Como sea, el lugar es frecuentado por muchos latinos adinerados, y claro, entre ellos no podían faltar políticos mexicanos, y díganme si no: en esa ocasión, esperando en el lobby, andaba por ahí… ¿quién creen? Ni más ni menos que el ex-gobernador y luego senador Félix González Canto a quien saludamos. Primero se puso un poco nervioso, una cara como entre asombro y como ese “oigan, este, no me vieron eh!” o tal vez pensó “y ustedes qué $%& hacen aquí si esto es para millonarios”. (Lo mismo pudimos haberle preguntado jajaja).

OCEAN TRUMP. No lo sé, en ese momento no le dimos mayor importancia pero cuando que se conoció la aprehensión de Borge quien se había hospedado en ese mismo Ocean Trump, lo primero que pensé fue que seguramente Félix indujo poco a poco a su pupilo en esto de viajar a todo lujo, en eso de disfrutar de muchas comodidades, de la buena vida, en eso de sentirse multimillonario, y luego hasta lo superó, claro, todo ello, faltaba más, a costa del erario, del dinero de todos nosotros….

Así pues, con esos gustos “de altura” ya que Borge andaba en Panamá, no podía haberse hospedado en otro lugar… Aún hoy día me pregunto ¿cómo podemos evitar tanto despilfarro de dinero público?

Una anécdota del Ocean Trump

¿CÓMO ES EL HOTEL OCEAN TRUMP?

Con 70 pisos y 284 metros de altura quedó inaugurado en la capital de este país el complejo hotelero y residencial Trump Ocean Club International Hotel&Tower, que implicó una inversión de 400 millones de dólares. El establecimiento cuenta con 47 suites, 37 ascensores, spa, piscinas, marina, casino, tiendas, restaurantes, boutiques e isla con playa privada, además de una terraza de más de 900 metros cuadrados con una piscina frente al océano, servicio personalizado de mayordomo y un centro de convenciones de 4.200 metros cuadrados.

Se trata del primer proyecto Trump fuera de Estados Unidos, según dijo a la prensa Eric Trump, hijo del magnate, quien agregó que “es nuestro primer paso en el mercado latinoamericano, que creemos que va a ser un mercado muy importante y fuerte para nosotros en el futuro”.

La cadena Trump tiene hoteles en ciudades como Nueva York, Chicago y Las Vegas, y construyó uno en Toronto (Canadá). En el complejo de Ciudad de Panamá, la habitación más barata cuesta 300 dólares la noche, mientras que el precio de las residencias oscila entre 250.000 y un millón de dólares.

La nueva torre hará que Panamá cuente con los tres edificios más altos en América Latina, ya que además de la torre de Trump cuenta con el edificio The Point, un rascacielos de 67 pisos y 266 metros de altura, y el Ocean Two, de 20 metros menos. Antes, durante siete años, el inmueble más alto de la región fue la Torre Mayor de Ciudad de México, con 225 metros. A nivel mundial, el edificio más alto del mundo es el Burj Khalifa (828 metros y 163 niveles) inaugurado en 2010 en Dubai.

Hotel Trump de Panamá fue vendido en US$ 23,7 millones

Hosteltur

La sociedad desarrolladora del hotel Trump Ocean & Tower en Panamá, Newland International Properties Corp, informó de la venta del inmueble por US$ 23,7 millones a un comprador que no fue identificado.

En un comunicado que hizo público la Bolsa de Valores de Panamá (BVP), se detalla que el 17 de febrero de 2017, la sociedad Newland, apoyada por los tenedores de bonos, suscribió un contrato de compra-venta de 202 unidades hoteleras y 13 unidades de “amenidades”, ubicadas en el Trump Ocean Club International Hotel & Tower.

Con excepción de dos unidades comerciales que aún mantiene Newland en propiedad –que podrían ser restaurantes-, la transacción de compraventa que se espera cierre en este mes de julio, representa la venta sustancial de todos los activos restantes de la compañia.

Donald Trump en la inauguración del complejo hotelero, julio 2011, junto a su hijo Donald Trump Junior y el entonces presidente de Panamá, Ricardo Martinelli, hoy preso en EEUU y sometido a proceso de extradición, requerido por la Justicia panameña bajo cargos de enriquecimiento ilícito. Foto: CS Monitor.

Inaugurado en julio de 2011 tras una inversión de unos US$ 400 millones, el Trump Ocean Club International Hotel and Tower fue en su momento el edificio más alto de América Latina.

Construido como un rascacielos de uso mixto de 284 metros y 70 plantas, el sector hotelero tiene 369 habitaciones, incluyendo 47 suites, así como casino, tres restaurantes y bares, siete salones de conferencias y un club de playa privado en la Isla Viveros.

La inversión –primer emprendimiento inmobiliario/hotelero del grupo Trump fuera de EEUU– representó dificultades y, finalmente, conflictos de interés para el actual presidente estadounidense.

En 2006, Donald Trump firmó un contrato con el desarrollador Roger Khafif para construir el Trump Ocean Club International Hotel and Tower Panama, por unos US$ 400 millones.

“El complejo hotelero abrió en julio de 2011 y sólo unos meses después la compañía de Khafif, Newland International Properties Corp., incumplió en los pagos de su deuda en bonos y en 2013 se declaró en bancarrota. La propiedad continuó abierta y la Organización Trump siguió recibiendo beneficios de esta”, señala un informe periodístico de los investigadores Carolyn Kenney y John Norris.

Hasta ahora, por concepto del uso del nombre Trump y tareas de gestión y administración, la Organización Trump recibió entre US$ 32 millones y US$ 55 millones. Según Associated Press, fue la única parte de la sociedad que obtuvo resultados positivos.

Buena parte de las unidades vendidas –al menos 60- fueron adquiridas por inversores de Rusia o rusos residentes en EEUU, un mercado en el que la marca Trump gozaba de gran prestigio, según un artículo del Washington Post que cita a Khafif, el entonces socio del actual presidente.

De acuerdo al informe financiero de julio 2015 citado por Kenney y Norris, Donald Trump recibió más de US$ 5,8 millones en royalties y por concepto de administración del hotel de Panamá en el año previo y poseía, tenía intereses o integraba la directiva de al menos ocho compañías relacionadas al proyecto.

Un año después, el informe de mayo 2016 reporta ingresos por US$ 6,28 millones para Trump y sus hijos, y la misma representación societaria. 

Una anécdota del Ocean Trump

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