Una mexicana de 15 años fue la primera «esclava sexual» del líder del controvertido culto estadounidense que reclutaba mujeres

ESCLAVA SEXUAL
Keith Raniere, fundador de la secta NXIVM, marcaba a sus víctimas con las iniciales de su nombre en sus cuerpos con metal como si fueran ganado y las amenazaba con revelar datos y fotos íntimas si lo delataban.

ESCLAVA SEXUAL. En el tribunal federal de Brooklyn (Nueva York, EE.UU.) tuvo lugar la primera audiencia del juicio contra Keith Raniere, fundador del controvertido culto sexual estadounidense conocido como NXIVM, que operaba bajo el manto de una compañía de autoayuda. El gurú, acusado de tener sexo con niños y producir pornografía infantil, afronta cargos de tráfico sexual y conspiración para estafa, entre otros.


Según reveló el ente acusador del caso, la primera «esclava sexual» de Raniere, de 57 años, dentro de su  esquema piramidal de explotación habría sido una niña mexicana de 15 años de nombre Camila. La fiscal federal adjunta, Tanya Hajjar, señaló que la adolescente y sus dos hermanas mayores fueron llevadas a vivir a EE.UU. en 2005 bajo la promesa del líder de la secta de involucrarlas en un grupo de autoempoderamiento, recoge The New York Post.
 

La actriz estadounidense Allison Mack
 
 

«El acusado no estaba interesado en ser mentor. En cambio, tuvo relaciones sexuales con las tres«, subrayó Hajjar.
La menor, apodada como ‘Virgin Camila’ (Virgen Camila), estuvo recluida junto con una de sus hermanas, Daniela. Según la fiscal, ambas mujeres fueron obligadas a enfrentarse entre sí por el favoritismo de Reniere, quien tomaba represalías en caso de desobediencia. En una ocasión, el también llamado ‘vanguardia’ o ‘amo’ encerró a Daniela en «una habitación por dos años» tras enterarse que sentía empatía por otra persona; luego la envió de vuelta a su país natal.

«Depredador»

Hajjar asegura que Camila permaneció dentro del culto y fue convertida en pieza clave para la creación de DOS—acrónimo en latín que se traduce como maestro de las compañeras obedientes —, una división dentro de NXIVM encargada de reclutar a otras mujeres.


Entre sus declaraciones, Hajjar describió al acusado como un sujeto manipulador que se valió de la «vergüenza y humillación» para someter a las mujeres; las amenazaba con revelar datos y fotos íntimas y apoderarse de sus bienes si los delataban. Además, lo calificó de «estafador» y «depredador», ya que marcaba a sus víctimas con las iniciales de su nombre en sus cuerpos con metales calientes, como se hace con el ganado, y solo les permitía comer entre 500 y 800 calorías diarias para que tuvieran «un cuerpo atractivo».

La sesión judicial incluyó la participación de una de las víctimas del falso gurú. En su testimonio, aseveró que se le había pedido que sedujera a Raniere en 2015 a través de mensajes y fotografías explícitas, petición a la que no se pudo negar porque la mujer que la había reclutado tenía en su poder material suyo con el que podía chantajearla. «Tenía que hacer lo que mi amo [Raniere] me decía que hiciera o mi garantía sería revelada. Básicamente hacer que mantuviera la boca cerrada», reveló.


Ante la evidencia, el abogado defensor, Marc Agnifilo, insistió en que las relaciones sexuales fueron consensuales y que la intención de su cliente era ayudar a sus seguidores a alcanzar sus metas personales y la fuerza interior mediante la vulnerabilidad. «Esto es algo para lo que se inscribieron estas personas. Estaban allí para mejorar sus vidas», aseguró.
Además de Raniere, cinco personas más han sido acusadas de integrar la red criminal por ayudar a reclutar mujeres y financiar las actividades fraudulentas.

Entre ellas se encuentran la actriz estadounidense Allison Mack, de la serie de televisión ‘Smallville’, y Clare Bronfman, hija del multimillonario y expresidente de la compañía canadiense Seagram, Edgar Bronfman. Aunque todos los implicados se han declarado culpables, aún se desconoce si testificarán en contra del fundador de NXIVM en el juicio, que podría durar seis semanas.


Con información de RT Noticias

Una mexicana de 15 años fue la primera «esclava sexual» del líder del controvertido culto estadounidense que reclutaba mujeres

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